ALMA GRANDE/ Por Ángel Álvaro Peña/ INE desacreditado

14519

En las últimas semanas los consejeros del Instituto Nacional Electoral se han colocado en franca resistencia contra la actual administración pública. Lo expresan en conferencias, en reuniones por internet, en declaraciones a los medios y en entrevistas televisivas.

Hemos visto que desde el inicio de la actual administración el presidente de la República se echó de enemigos a los once consejeros electorales al intentar reducirles el salario.

De ahí derivaron varios conceptos que en lugar de que los consejeros del INE asumieran su trabajo, prefirieron tomar sus tribunas para desgastar al gobierno que habían legitimado antes. Pero ahora aseguran que las elecciones fueron limpias gracias a ellos, cuando el hecho de que no haya habido fraude se debió a la gran diferencia entre el primero y segundo lugar, de otra manera, no sabemos lo que hubiera pasado, pero lo cierto es que el INE no es de fiar, nunca lo ha sido.

A los embates políticos que surgen de la cúpula dorada de la burocracia del INE se suman una serie de cuentas que no están muy claras.

Nueve motocicletas Harley-Davidson de lujo fueron descubiertas entre las compras del Instituto Nacional Electoral, el caso ya está en manos de Irma Eréndira Sandoval, secretaria de la Función Pública.

Pero si a esto le sumamos el hecho de que desde septiembre del año pasado desaparecieron como por arte de magia 320 vehículos del INE, encontramos que los guardianes de la democracia no son guardianes y menos democráticos.

El Órgano Interno de Control del Instituto Nacional Electoral detectó el año pasado contrataciones injustificadas y la ausencia de 320 automóviles que pertenecen a su flota vehicular, faltante a los que se suman las nueve motocicletas.

También se halló que 208 resguardos vehiculares no están a nombre de quienes eran los responsables de esas unidades, y de 13 automotores más no se acreditó el resguardo correspondiente.

En 81 de 95 casos de vehículos enajenados se siguió pagando la póliza de cobertura amplia, a pesar de que fueron dados de baja en el Programa Anual de Desincorporación de Bienes Muebles y de Consumo 2018, por lo que existen primas pagadas pendientes de recuperar por un monto aproximado de 67,000 pesos.

El informe del OIC halló varios casos en los que el INE, sin justificación, contrató servicios de terceros para desempeñar tareas para las que sí se encuentra capacitado y cuenta con el personal suficiente.

Un ejemplo de ello es que seis áreas del INE, del rubro de Asesorías, Estudios e Investigaciones, pagaron 9.9 millones de pesos en 15 contratos por trabajos que debería realizar el personal del instituto.

La Dirección de Comunicación Social contrató servicios relacionados con comunicación institucional, pero cuatro de sus puestos tienen 31 funciones vinculadas.

Otros contratos no justificados por labores que el INE debería hacer son la realización de un diagnóstico de indicadores de metas institucionales y servicios de ciberseguridad.

El informe del OIC también encontró que hubo incumplimiento de contratos por los servicios de lavandería, limpieza e higiene, jardinería y fumigación.

Otras de las irregularidades que también se encontraron fueron de una conducta sistemática de dar vista sobre supuestas anomalías a otras áreas del INE o al OIC, pero que después de varios años, esto ha impedido una investigación o una sanción.

Esto quiere decir que no sólo se incumple con la transparencia en el INE, sino que sus irregularidades no son supervisadas y además se garantiza la impunidad en los excesos de los consejeros electorales que utilizan el dinero de los mexicanos para beneficio propio.

La credibilidad del INE no es la que debiera existir en un árbitro electoral que se digne de serlo. No realizan sus tareas, por estar ocupados repartiendo entre sus amigos de los medios el dinero de los partidos, porque ellos son quienes deciden cuánto le otorgan los partidos políticos a cada medio en tiempos de campaña, motivo por el cual tienen comiendo de sus manos a la mayoría de los medios de información y a más de una docena de columnistas que afirman que el INE es de fiar.

Si el problema mayor de la democracia es el abstencionismo no sólo se debe a la falta de alternativas políticas o ideológicas en los institutos políticos, sino en la forma en que se llevan a cabo las elecciones en el INE. Y de esto no hay un solo estudio escrito o analizado por los consejeros electorales que se supone tienen la obligación de realizar estas tareas y de perfeccionar el sistema político del país.

Los consejeros del INE prefieren hablar sobre la ingobernabilidad de la administración pública que de las causas reales del abstencionismo, tema que es de su responsabilidad.

Esto, sumado a la falta de transparencia y la carencia de explicación por la desaparición de 320 vehículos, coloca al instituto bajo la lupa, y que se ampara en que se trata de organismos autónomos, como si este nombre les garantizara un fuero que ya no usa ni el presidente de la república. PEGA Y CORRE. – Entre las muchas impunidades de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes que Gerardo Ruiz Esparza manejó el sexenio pasado se encuentra un adeudo multimillonario de las aerolíneas que deberán pagar cuanto antes. Ahora sabemos las razones por las cuales personas como Eduardo Tricio Haro, dueño de AeroMéxico, no quiere que siga gobernando López Obrador. Así, Interjet, Aeroméxico, Magnicharters, VivaAerobus, Volaris, Aeromar y la desaparecida Mexicana de Aviación, además de Aviacsa, Aerocalifornia y Líneas Aéreas Azteca adeudan cuatro mil 796 millones de pesos por combustible, la utilización de los servicios aeroportuarios, renta, así como el uso, goce o aprovechamiento del espacio aéreo… Esta columna se publica los lunes miércoles y viernes.

 

[email protected]