CABOS SUELTOS/ Por Silvia Sigüenza/Retomando el tema de la entrega anterior, acerca de la necesidad de la cultura y el arte.

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Reitero por principio el que quien esté al frente sea una persona joven, con la preparación requerida, que no es única y precisamente, el tener y/ o mantener relaciones amistosas o de compañerismo  con personajes de las distintas expresiones del arte y la cultura.

 

Bien podría ser un egresado de cualesquiera de las carreras del área de artes; diseño arquitectónico , etc.

De preferencia sin que se plantee como indispensable que sea egresado de la UV. Hay escuelas y centros de formación en el área de artes, difusión de la cultura , etc.

Se requiere no sólo ser un “erudito” en tal o cual expresión del arte, para ser el coordinador de la expresión artístico—cultural de un estado, se necesita además el conocimiento de las expresiones  artístico-culturales de las culturas originales, los cambios y las razones de estos cambios, evolución, y más consideraciones que integran y van dando su lugar a cada una y a todas las expresiones. Ubicándolas por principio en su tiempo y lugar.

Cuando nuestras instituciones de gobierno tengan clara la importancia que el arte y la cultura tienen como parte fundamental y funcional del comportamiento de los ciudadanos; segura estoy que seremos otra clase de ciudadanos.

Respetar y salvaguardar la creación artística de nuestras etnias ( que en Veracruz existieron en número considerable) y su gran variedad; valorarlas y enseñar a las generaciones actuales, el valor de este arte. Nos irían conformando en seres humanos dignos y amantes de la convivencia humana.

Insisto en que debiera ser un joven, ( hombre o mujer) primero porque como ya lo señalé, la Universidad Veracruzana, ha formado estos profesionistas y con gran calidad. No tienen aún las malas mañas de ubicarse en una gran oficina, tener muchos empleados, y realizar actividades artístico-culturales, en la capital y ciudades cercanas.

La riqueza y variedad de producción artística de y en nuestro Estado, exige que quien se dedique a este rubro; entregue todo su tiempo y capacidad, para hacer la tarea que se requiere, y que obligadamente sólo rinde frutos si se hace en el caminar y recorrer todo el Estado de Veracruz.

En fin, podría señalar muchas riquezas más en este campo infinito del ser humano; que reitero al menos aquí en nuestro Estado, se coloca en los programas de gobierno, como la piedrita en el zapato, a la que hay que de repente prestar atención.

Hay mucho por hacer, mucho por v alorar y enseñarnos a valorar nuestra cultura y nuestro arte.