Opinión Finanzas/ Por: Lino Perea Flores/ LA ECONOMÍA DE LA TRANSICIÓN 2018 (II)

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LUNES 22 DE OCTUBRE DE 2018

Son escasos cuarenta días para que el nuevo gobierno del Licenciado Andrés Manuel López Obrador, tome las riendas de este país por lo que se comienzan a presentar algunas manifestaciones de lo que se dice, será la Cuarta Transformación de la historia mexicana, que para algunos ya comenzó. Las expectativas de la población en este nuevo gobierno son en realidad muy altas, que se reflejaron en una copiosa votación en las pasadas jornadas electorales de México, que se ganaron a pulso en las urnas, pero que dadas las inercias de la economía mexicana, no se entiende muy bien como se podrán lograr muchos de los objetivos pretendidos; una cosa es, transitar por una campaña donde se vale y se dice casi de todo, pero otra cosa es administrar la gobernanza de un país, tan complejo como el nuestro.

Las problemáticas económicas con sus respectivas soluciones, que habrán de requerirse y presentarse desde los primeros meses del primer año, que inclusive en algunos casos ya se están manifestando, son desde nuestra perspectiva, las que definirán el éxito o fracaso de la buena conducción del país,

Entre las más importantes y urgentes, que requieren de una atención casi inmediata, se encuentran la definición de la ubicación del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México; la continuación y formalización de los acuerdos trilaterales, alcanzados por nuestro país con Canadá y Estados Unidos de América con el USMCA, de ahora en adelante TMEC, así sin guion intermedio porque nos parece más apropiado; el tratamiento a los asuntos migratorios, en las fronteras sur y norte del país; la conducción de las reformas educativa y energética, son entre el cúmulo de asuntos, los que habrán de ocupar la agenda de la seguridad nacional, del próximo gobierno.

Sin duda este conjunto de problemas que tienen que enfrentarse de ya, que no confrontarse, de una manera madura y sin atavismos de falsas ideologías, ya empiezan a reflejar el ánimo de la prensa extranjera y los organismos internacionales, que lo perciben desde ahora y comenzamos a recibir las primeras señales, de algunos de los recién llegados políticos mexicanos al poder, algunos ya propuestos y otros que ya están con funciones legislativas, entendiéndose que son voceros de la Cuarta Transformación y que son como el antecedente de lo que viene. También preocupa un aspecto que está pasando desapercibido, que el 80% de los economistas en Estados Unidos, estiman que su economía y la del mundo entero, entrarán en una recesión en 2021, todavía mayor a la pasada de los años 2008-2009.

Para algunos analistas, la presente coyuntura representa una oportunidad histórica que cambiará el destino del país y lo reencauzará por la vía correcta; para otros, solo la avaló el 25% de la población total de México, o la tercera parte de la población en edad de votar. Como quiera que sea, todos queremos que le vaya bien a este gobierno, porque de esa manera nos irá bien a todos. Por ello, en este esfuerzo estamos comprometidos todos los mexicanos, aunque para ciertas propuestas, no hay que dejarse guiar por las apariencias, porque las apariencias engañan. Sobre todo, preocupa un aspecto que está pasando desapercibido, que el 80% de los economistas en Estados Unidos, estiman que su economía y la del mundo entero, entrarán en una recesión todavía mayor a la pasada de los años 2008-2009.

Con respecto a México, lo objetivo es que Fitch Ratings, la calificadora internacional de riesgos crediticios, acaba de bajarle la calificación a Pemex, lo que significa que por ahora la paraestatal pierde terreno en los mercados internacionales de dinero. De hecho, lo más preocupante es que la autoridad pretenda manipular con subsidios e inversiones de gobierno, los precios internacionales de la gasolina fijados en los mercados internacionales, deteniendo contratos y echando abajo la reforma energética, aquí en nuestro país.

Por otra parte, todavía no sabemos que va a pasar con el NAICM, pero si observamos que la paridad de nuestra moneda, con respecto al dólar estadounidense y otras monedas duras, presenta una depreciación considerable en los últimos días; estas no son por supuesto, buenas noticias para los mexicanos, ni para un gobierno que está a punto de tomar las riendas de este país; sin embargo, todo indica que ya tomó una decisión en este respecto, porque piensa validarla, a través de una consulta.

Si este gobierno tiene la sensatez, de observar a su alrededor la forma como se mueven los mercados de capital en el mundo, podrá entender que ningún gobierno en el mundo, ha podido ir en contra de la “racionalidad” de estos mercados, por lo que es necesario, tener cuidado con el próximo presupuesto, la aplicación del gasto y el ejercicio de las políticas públicas. Es ortodoxia económica elemental, que el gasto debe estar en función de los ingresos esperados y no debe estar sujeto a decisiones políticas, so pena de destruir lo positivo de la economía mexicana. Costó mucho trabajo, estabilizar las finanzas de México ya por dos décadas, pero costará uno o dos años desestabilizarla. Hay que entender que, para poder sostener una política asistencial y subsidiaria sana, primero debe haber una estabilidad económica sólida. No hay de otra.

Comentarios: linopereaf@yahoo.com (*) Maestro en Ciencias y Doctor en Economía por la London School of Economics and Political Science, de la Universidad de Brunel y la Universidad de Londres, Inglaterra.