Que sea prioridad Veracruz, azotado por la violencia en todas sus expresiones y más, el retorno de la “Negritud”

’22/07/2026’
Cartas a la Redacción:
Se hablaron innumerables veces de la renuncia o destitución del cargo de la fiscal general Verónica Hernández Giadans, la primera que se mencionó fue el 28 de noviembre del 2024 y se dio un gran revuelo por su presunta renuncia, ella que irrumpió en las instalaciones del edificio central de la Fiscalía, el 3 de septiembre de 2019, pidiendo que se le “cuadraran” a ella, como si de una propiedad se tratara, olvidando el sentido de servicio que implica la investidura de la función pública y no fue inadvertida la alegría en la sociedad y de empleados al interior de la misma Fiscalía, que casi celebraban la noticia de su “renuncia”, pues contrario a lo que se dice, el repudio y la inconformidad por la gestión de la Licenciada en Derecho es generalizada.
Su permanencia durante el gobierno de Cuitláhuac García era lógica, pero se hace muy sospechosa en la administración de la gobernadora Rocío Nahle y ahora, pasado el año de su primer mandato, parecía que no lo haría y dejaba lugar a la sospecha, por su omisión, dado que no son ocultas las irregularidades y faltas cometidas, en cantidad y gravedad; lo cierto es que desde antes del 28 de noviembre [2024] y días después, los preparativos correspondientes a un proceso de entrega-recepción, se dieron. ¿Por qué no se efectuó tal renuncia? No se sabe, quizá porque tiene información comprometedora de los políticos en funciones o quizá, para no dejarla huir, al fin y al cabo, trapos sucios siempre fueron conocidos y muchos, quizá, fueron ocultados. El tiempo pasa rápido y después de casi perder las esperanzas de un Veracruz diferente y mejor, llegará acaso el fin de una era oscura en la FGE.
Se escucharon otros tantos momentos sobre su renuncia, quizá ya sólo como un rumor del deseo de políticos, servidores públicos, integrantes de colectivos e incluso, como ya se dijo, de la misma sociedad que experimenta hartazgo. Sólo bastaría leer los comentarios que se dan en las publicaciones en redes sociales y fue notorio tal interés por parte de la oposición al partido que ostenta la gubernatura,  en la última comparecencia de la Fiscal Verónica Hernández, quien calladamente, se posicionó de su puesto, como si no hacer ruido llevará al olvido su alianza con el famoso “Bola 8” y con el bailador exgobernador Cuitláhuac García.
En tal comparecencia, sólo habló de logros y números afortunados, como si negar los negativos, válgase la redundancia, desapareciera por arte de magia y la realidad que la contradijo siempre y ha rebasado todas las estadísticas más benignas que se presentaron, aunque no lograron maquillar la peligrosidad de la descomposición social que ha incrementado, muy a los tiempos del Presidente gustoso por la bebida embriagante, Felipe Calderón, a quien el autoproclamado mesías macuspano, solía criticar; no lograron ocultar sus fracasos, quizá porque mucho del trabajo de investigación fue inventado y aquellos que sí requieren vivir en prisión y existe posibilidad de que salgan.
Volviendo al punto de la renuncia, ahora más cercana de lo que el año pasado era posible, como se sospechaba ya en el escrito publicado el 10 de mayo ¿Bastaría con eso?, ¿Se solucionaría con ello el problema que afronta la Fiscalía General del Estado de Veracruz? No son problemas menores y se podrían enunciar, retomando las áreas que enunció el Visitador General, el 27 de enero en uno de los últimos Honores a la Bandera que hizo el personal de la FGE y presidía la Fiscal General, acto cívico que es importante en las escuelas, pero repudiado por empleados de la Fiscalía, como aquellas órdenes de compartir “los logros” de la Institución, en estados de WhatsApp y Muros de Facebook, de todos aquellos que laboran ahí y si no, sólo basta con revisar los perfiles de esos que le dan like a lo que se publica y comparte, muchos por temor, otros tantos por convicción y por deber favores.
Bien, el Visitador General reconoció que la Fiscal ha dignificado al Recurso Humano, pero si se le pregunta a estos, la inconformidad es generalizada, sólo han permanecido a la espera de que emprenda el vuelo de cualquier modo y lo más pronto posible; pues con dar palmadas en la espalda, explota al personal.
Para ejemplo, el 17 de diciembre del 2024, un mando de la Policía Ministerial se disparó dentro de las instalaciones ubicadas en Las Trancas. entre las versiones existió que padecía estrés, por la carga de trabajo y ¿Qué sucedió de ello? No se dijo nada más, acto seguido, se suspendieron las vacaciones a todo el personal operativo de la Policía Ministerial. El responsable sin duda es el Director Samuel López Leza, quien tendría qué explicar cuál es el motivo para violentar de tal modo al personal que está bajo su mando,
La sociedad se queja de la incompetencia de los Peritos y Agentes de Ministerio Público, pero ignoran que eso es fruto de la falta de recurso personal, no hay contrataciones y si las hay, no son suficientes para cubrir toda la necesidad, apenas alcanza para tapar los huecos de aquellos que renuncian.
Otro caso ocurrió el 5 de mayo de 2025, cuando un guardia, que pertenece a la Policía Ministerial murió en las instalaciones del Centro de Evaluación y Control de Confianza de la misma Fiscalía, en cuyo velorio, sólo se hizo presente la indolencia e indiferencia de los mandos. De igual modo, se puede citar la muerte de otro Comandante, en un accidente que fue señalado como trágico, pues chocó de frente contra un autobús, pero nadie preguntó qué hubo detrás de ese lamentable hecho, como la falta de descanso.
También se le podrían preguntar a la Licenciada Yadira Arroniz, de quien dicen que desde su llegada, el trabajo es un martirio en esa área, pues asumió el mando como si fuera la misma Fiscal General, respirar ahí resulta difícil y aquella institución que debe procurar justicia, se volvió una injusticia laboral y aquella institución que debe respetar los Derechos Humanos, es lo que más viola, son los Derechos Humanos y sino, pregúntele al Sindicato de Trabajadores, que no han tenido actualización de sus condiciones laborales desde el 2015.
Pero de igual modo, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos ha luchado para que la Fiscal haga caso a las recomendaciones que emiten. Asi mismo, hay una enorme falta de auténticos cursos formativos, más allá de aquellos de género que ya hartan de tantos que son y que hacen parecer que el Instituto de Formación Profesional no tiene para más, especialmente al dejarlo en manos de una inexperta Valeria Delgado y eso es lo que limita el óptimo desempeño de las Unidades y Sub-Unidades de Atención Temprana, que dicho sea de paso, a pesar de enfocarse en atender los asuntos graves, no logran esclarecer todo lo correspondiente, de ahí tantas quejas.
Pero se olvida que hay un gran número de casos a los que no se les da seguimiento o que quedan archivadas o peor aún, a sabiendas de eso, muchos ciudadanos, prefieren ya no acudir a denunciar un robo a casa habitación o de otros bienes; lo grave versa sobre otros asuntos delicados, que tienen ese mismo destino: El olvido, una carpeta beige, empolvada y arrumbada, marcada con un número que acreditan y ahí se inició una carpeta de investigación.
Por otro lado, el Visitador General también habló de los Servicios Periciales, un área que no tienen otra realidad diferente a las de las Fiscalías, poco personal, falta de recursos para hacer los estudios correspondientes, aunque se construyan nuevas instalaciones, resultan insuficientes aun haber encontrado $300 millones de pesos en las oficinas centrales, según lo declaró en una conferencia de prensa a inicios de 2024 el ilustre y gasero Cuitláhuac García.
Bien se sabe que se requiere de instalaciones, de personal y sobre todo, personal capacitado, así como herramientas propias para cada especialidad y que no anden juntando indicios en bolsas o botellas de coca-cola. ¿Pero da el ancho Héctor Ronzón? O deberán ser sustituidos cuando el tiempo llegue, sobre todo después de ser señalado como un acosador sexual del personal femenino de esa área y que la Fiscal General hizo caso omiso a las quejas y mantuvo a ese señor en funciones, pues aún se le vio en la fotos en el encendido del árbol de navidad que aún alcanzaron a celebrar.
También se habló del “Centro de Evaluación y Control de Confianza”, de quien se dijo que “se dotó de diversas facultades para que sus acciones sean más eficaces y eficientes”, a cargo del Criminólogo y Criminalista René Castellanos, un tipo al que se le debería poner más atención y no por su moral y ética, pues si indagan bien, podrían descubrir a otro acosador que se encubre de cara de bondad.
Lo que no se dijo, es que este proceso de evaluación es utilizado para correr a trabajadores, por conveniencia o por tener procesos obsoletos e incluso, ilegales, pues siguen usando pruebas que ya no deberían ser utilizadas, como las pruebas proyectivas, las cuales, también son usadas en los Servicios Periciales; ya no se diga de su famoso detector de mentiras, el polígrafo, que ha sido superado desde años atrás e incluso, es cuestionable por los altos márgenes de error que pueden tener y que, desde luego, no son mencionados nunca, aunque sea usado de manera inquisitiva.
Así es que, en la posible salida de la Fiscala carnala, es bueno voltear a ver a aquellos que fueron brazos ejecutores de la Fiscal General, en el interior de la institución y desde cada Dirección. ¿Vale la pena que sigan o también tendrán que irse? Aunque, por lo que se ha visto del proceder moreno, el cambio es lo que menos interesa. Lo que sí se da mucho en algunas dependencias es el cambio para hacerse de poder y del dinero, pues cuando llegaron los morenos, sus primeras acciones fueron correr a todo el que pudieron.
Ojalá que la gobernadora Nahle reflexione también, que robe si quiere, pero poquito, como lo dijo algún Munícipe en una ocasión, pero que haga algo por el Estado, que es azotado por la violencia en todas sus expresiones, más ahora que volvió el de la “Negritud” y que realmente elija al mejor candidato o candidata para dirigir a la Fiscalía General del Estado.