Política Ficción Por: Jorge Marín Barragán/ Puebla en peligro.

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Después de un proceso electoral 2018, en donde todos los participantes fueron cuestionados y cuyo veredicto sobre el resultado fue llevado hasta las últimas instancias, Martha Erika Alonso de Moreno Valle fue ratificada como gobernadora de Puebla, escasos 14 días transcurrieron de su gestión antes de morir junto con su esposo, el Senador Rafael Moreno Valle, al desplomarse el helicóptero en el que viajaban.

Antes de la ratificación de su cuestionado triunfo, padeció una durísima persecución de parte de su principal adversario Miguel Barbosa, los partidos de su coalición y sus tenebrosos aliados. Virtieron sobre su persona calificativos grotescos, insultos por su condición de mujer, señalamientos ruines y de todo tipo que incluían calumnias sobre su vida personal, una conducta baja y cruel exhibieron en todo momento quienes trataron de impedir que fuera gobernadora. Un fatal evento, calificado como un magnicidio por el propio Barbosa en un lapsus de conciencia, los tiene de regreso en la arena electoral intentando ganar la gubernatura que la ciudadanía les ha negado, por algo será.

En esta elección extraordinaria 2019, los vínculos y los intereses que representan diversos personajes incorporados al equipo de Barbosa son muy claros, con una particularidad, antes de reactivarse el caso de Lydia Cacho no les importaba guardar las apariencias sobre su origen, tal vez, porque tenían o tienen, la creencia de que colgados de López Obrador pueden apoderarse del gobierno poblano, a pesar de lo turbio de las conexiones siniestras con el ex gobernador Mario Marín Torres.

La reciente orden de aprehensión girada contra Kamel Nacif y Mario Marín, por el delito de tortura en contra de Lydia Cacho, autora del libro Los Demonios del Edén, que aborda el tema de abuso de menores de parte de políticos y empresarios, vuelve a poner ante los ojos de la opinión pública, la confabulación de la que fue víctima la reconocida y valiente escritora de parte de funcionarios públicos, este caso tiene alcances insospechados y no sólo contra quienes las autoridades han ordenado aprehender.

Una simple relatoría de algunos hechos que se han suscitado en torno de este delicado asunto y sus repercusiones, pone bajo el escrutinio a diversos personajes de la vida pública nacional y particularmente de Puebla:

La conducta contradictoria, por decir lo menos, observada por ministros y autoridades diversas en el polémico caso es preocupante, más aún tratándose de funcionarios relevantes del actual gobierno que se autoproclama como del cambio y la esperanza. Es el caso de la Secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, cuando siendo ministra de la Corte en 2007, combatió el dictamen de uno de sus pares, que desde ese tiempo en el proyecto que presentaba, sostenía que autoridades encabezadas por Mario Marín se habían confabulado contra Lydia Cacho para perseguirle, a petición del empresario Kamel Nacif Borge. Su voto en contra de hacer justicia a la escritora, no queda en la simpleza de una conducta equivocada, se convierte, con el desenlace actual de los acontecimientos, en un vergonzoso eslabón de la cadena de complicidades.

Si la participación de la funcionaria número dos de la presente administración fue penosa, lo es aún más el hecho de que MORENA, el partido en el poder, con la complacencia del gobierno federal, haya propiciado que Guillermo Pacheco Pulido fuera nombrado gobernador interino, cuando es un personaje vínculado estrechamente al ex gobernador Marín Torres, quien como Presidente del Tribunal Superior de Justicia de Puebla durante ese sexenio, tuvo una participación muy activa en la trama perversa contra la periodista Cacho, tal y como lo denunció en sus redes sociales la propia agraviada, al señalarlo como otro complice de su tortura y detención arbitraria.

La filtración de la existencia de la orden de aprehensión contra los responsables del complot, es otro dato bastante sugerente, porque esa indiscreción imperdonable, puso en alerta a los principales señalados dándoles tiempo para escapar de la acción de la justicia, aunque convirtió a Mario Marín Torres en un verdadero lastre, del que presurosos han intentado desmarcarse el candidato de la coalición Juntos Haremos Historia y su equipo de campaña, aunque el pretendido deslinde es algo casi imposible, el cochinero es tal que las huellas aparecen por todas partes.

Desde 2018 la incorporación a Morena de figuras importantes del equipo marinista, desterrado de territorio poblano por Moreno Valle, se daba por decenas, por lo menos 50 integrantes de su circulo cercano entre ex colaboradores, amigos y compadres del ex gobernador, encabezados por Alejandro Armenta, quien había fungido como Secretario de Desarrollo Social y director del DIF poblano durante la administración de Mario Marín, tal y como lo documenta en su publicación de abril de 2018 la revista SinEmbargo.

En este 2019, Armenta Mier, ahora Senador de la 4a Transformación, decidió disputarle la candidatura a Barbosa, y aunque todo quedó en un intento, ambos salieron raspados de la contienda interna. Armenta interpuso una queja ante la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, inconforme con la encuesta y para intentar echar abajo la candidatura de Barbosa.

Alejandro Armenta también recibió lo propio por su osadia, el ahora candidato Miguel Barbosa para descalificarlo, señaló que detrás de él estaba Mario Marín, esa afirmación, realizada al calor de la disputa partidista, más adelante se convertiría en la aceptación incuestionable del enroque con ese grupo político. Por su parte, otro de los ex secretarios de gabinete del repudiado ex mandatario, Carlos Meza Viveros, convertido en su vocero de campaña, tachó de títere a Armenta y amago con promover una sanción partidaria por traicionar a Morena.

El diferendo por la candidatura concluyó con una reunión y posterior rueda de prensa entre ambos, se elogiaron mutuamente y se abrazaron con cordialidad delante de las camaras.

Lo que no pudieron borrar con gestos zalameros, es la evidente y hegemónica presencia de los intereses de Mario Marín Torres, tras la candidatura de Luis Miguel Gerónimo Barbosa Huerta al gobierno de Puebla. Como para que no quede duda, el propio candidato, en evento del sabado 2 de marzo en el municipio de Ajalpan, anunciaba orgulloso y feliz la incorporación de Javier López Zavala, ex candidato al gobierno de Puebla por el PRI, quien fue impulsado por el jefe político de toda esa camada de funcionarios que formaron parte de su administración, el tristemente celebre “gober precioso”, hoy profugo de la justicia.

Un dato más que exhibe la cercanía de ese equipo politico con la Coalición que impulsa a Gerónimo Barbosa, es la patente de notario, que Manuel Velasco Cohello como gobernador de Chiapas y operador predilecto de la 4a. Transformación, extendió en favor de López Zavala, ahí queda la coíncidencia.

Lo que también a generado serias dudas sobre la probidad de la conducta del aspirante, es la denuncia que presentó el Senador Suplente, Alejandro Rojas Díaz Durán, por los presuntos delitos de Lavado de Dinero, Evasión Fiscal y Enriquecimiento Ilícito.

La denuncia fue motivada por la compra de algunos inmuebles con valores millonarios, peor aún, es la sospecha que desliza el propio denunciante, al puntualizar que tales adquicisiones se habrían dado en el tiempo que Barbosa era Senador y respaldaba la firma del Pacto por México, un instrumento estratégico que posibilitó las Reformas de Enrique Peña Nieto.

La encrucijada que enfrentan los poblanos, aunque parezca, no es compleja, tienen ante si diversos acontecimientos muy graves ocurridos en su Estado en el pasado reciente, los han vivido y las consecuencias de esa tergiversación de la función de las instituciones las padecen: Desempleo, corrupción, misoginia, pederastia, pobreza y violencia. La ventaja que tienen es que conocen la trayectoria de los contendientes, su comportamiento, sus nexos y conocen cuál es la nueva morada de los causantes del deterioro de su entidad.

Lo cierto es que Puebla está en peligro, lo saben los ciudadanos, por esa razón deben de reflexionar muy bien su sufragio, de aventurarse a darles su confianza a los mismos las consecuencias pueden ser fatales. Deben de votar sin fanatismo, con responsabilidad, para cuidar a sus familias, a sus mujeres, a sus hijos, hacerlo para verdaderamente cambiar.

JORGE MARÍN BARRAGÁN
Orizaba,Ver. A 7 de mayo de 2019.