Cartas a la redacción:
Quiero hacer pública una situación relacionada con el Lic. José René Alba Durán, quien actualmente se desempeña como Jefe de la Oficina de Integración y Resguardo de Información en la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Veracruz.
Considero que durante mucho tiempo se han normalizado conductas que afectan el ambiente laboral. Entre el personal es conocida su actitud de hablar constantemente de compañeros y superiores, emitir críticas personales y comentarios despectivos sobre quienes ocupan cargos de mando.
En mi experiencia, mantiene una actitud de cercanía con los jefes mientras le resulta conveniente; sin embargo, cuando estos dejan el cargo o existe algún desacuerdo, suele expresar comentarios negativos sobre ellos, cuestionando su capacidad y hablando incluso de asuntos personales.
Con frecuencia también manifiesta que nadie dentro del área sabe hacer bien su trabajo y asegura que las cosas solo funcionaban correctamente cuando él era el Jefe de la Licencia Oficial Colectiva y Apoderado Legal de la Secretaría de Seguridad Pública.
De igual forma, suele presentarse como la persona con mayor conocimiento en materia jurídica y administrativa, afirmando que los mandos actuales desconocen los procedimientos y reglamentos, por lo que, según él, todo debe pasar por su revisión. También es frecuente que manifieste inconformidad por cuestiones relacionadas con su horario, vacaciones, espacio de trabajo y decisiones administrativas, expresando descalificaciones hacia sus superiores.
En diversas ocasiones escuché comentarios ofensivos dirigidos al Capitán Rafael Martínez Cisneros, Subsecretario de Logística, así como al Capitán Ricardo Huerta Corro, actual Director del CEIS, de quienes hacía comentarios burlones hacia su persona y despectivos respecto a su desempeño, llegando incluso a decir que él debía ocupar ese cargo y no personas a las que calificaba como improvisadas.
En lo personal, también observé una dinámica en la que el Lic. José René Alba Durán parecía dar un trato preferencial a quienes le hacían obsequios o buscaban congraciarse con él. Por el contrario, quienes no mantenían esa cercanía o no accedían a ese tipo de prácticas percibían un trato más hostil o mayores dificultades en el entorno laboral. Considero que este tipo de conductas contribuyen a un ambiente de trabajo poco profesional y generan la percepción de favoritismos.
Asimismo, considero que suele aprovechar la jerarquía y la experiencia que le dan sus años de servicio para ejercer presión sobre el personal, generando un ambiente laboral tenso. Diversos compañeros también han manifestado inconformidad por actitudes que consideran de hostigamiento laboral, situaciones que, hasta donde sé, han sido del conocimiento de algunos superiores sin que se perciba una solución.
El propósito de esta publicación no es difamar, sino solicitar que las autoridades competentes presten atención a estas conductas y, en su caso, escuchen al personal que ha trabajado con él para determinar si existe un patrón de comportamiento que deba corregirse. Un servidor público debe conducirse con profesionalismo, respeto y liderazgo, valores que considero indispensables dentro de una institución como la Secretaría de Seguridad Pública.
Ojalá que el Capitán Martínez Cisneros tome en consideración esta queja debido a que no se encuentra otra solución, debido a que si se interpone ante Asuntos Internos, siempre los afectados somos los de menor rango jerárquico, y ojo mucho ojo Capitán Cisneros con este pseudo Licenciado, por qué como él lo ha dicho a voz populi, los jefes que están se van a ir y yo me voy a seguir quedando. El que adula de más es el mejor traicionero.




