Cartas a la redacción:
Estimada doctora Claudia Guerrero Martínez:
Trabajadores de la estructura territorial de la Secretaría de Bienestar en Veracruz hemos decidido romper el silencio y exponer una situación que durante mucho tiempo se ha comentado entre quienes nos desempeñamos como Servidores de la Nación en la región de Coatepec, Xalapa y municipios cercanos.
En los últimos días ha vuelto a resonar en distintos espacios políticos el nombre del diputado Adrián González Naveda. Sin embargo, lo que aquí se expone no tiene relación con su postura legislativa, sino con una serie de prácticas que durante su paso por la estructura territorial de Bienestar generaron inconformidad entre quienes realizamos trabajo en campo.
Durante su estancia en la Dirección Regional de Bienestar en Coatepec, varios trabajadores fuimos testigos de un ambiente marcado por presiones, solicitudes de información fuera de los canales institucionales y un trato que generó incertidumbre dentro de la estructura.
Uno de los nombres que más se repite entre los compañeros es el de Arturo Robles Domínguez, quien se presenta como “particular” del legislador. Diversos trabajadores aseguran haber recibido llamadas donde se solicitaba información sobre actividades territoriales, reuniones y movimientos dentro de la estructura.
El otro “fino” personaje es Christopher Alarcón, el IBM y flamante asesor de Adrián Naveda, aquel que proporciona su número de teléfono para realizar la contratación de personal de la salud para supuestamente integrarlos a Bienestar. Es el quedabien sin gracia que se mofa de nosotros.
Incluso, en distintos grupos de WhatsApp comenzó a circular la advertencia de que desde ese mismo número se estarían realizando gestiones para contratar médicos y enfermeras con sueldos de 19 mil pesos para supuestos programas de salud. Información que resulta falsa, ya que dichas contrataciones se realizan directamente en la Delegación de Bienestar y no a través de intermediarios.
Otro personaje mencionado dentro de esta dinámica es Jorge Romero, chofer del diputado Naveda, quien entre trabajadores territoriales es conocido por realizar comentarios intimidatorios y presumir que conoce todo lo que ocurre en la región.
También aparecen en esta red de operadores nombres como Ignacio Morales, Ismael Hernández, José Luis Quechuleño, Efraín Landa y Esly Mendoza, quienes han sido señalados dentro de la estructura por diversas irregularidades.
En municipios como Las Vigas, por ejemplo, se menciona que Efraín Landa fungía como operador cercano a Naveda en acuerdos con proveedores de materiales para obras realizadas por comités de padres de familia dentro de programas sociales. Incluso se señala la participación de arquitectos y constructoras cercanas al grupo político del legislador en la orientación de estas obras; como premio a su lealtad le ofreció la candidatura por el municipio, misma que no se efectuó.
Dentro de la misma estructura también se han señalado presuntas irregularidades relacionadas con el manejo de tarjetas destinadas a adultos mayores y personas con discapacidad, realizadas por Ignacio Morales e Ismael Hernández, quienes les quitaban la mitad del pago a los beneficiarios.
Otro nombre que aparece dentro de este grupo de operadores es el de Hitay Velazco Mendoza, quien hasta hace poco formaba parte de la estructura de Bienestar y fue separado de su cargo a mediados del mes de febrero. Dentro de la propia estructura territorial se comenta que su salida no pasó desapercibida, pues formaba parte del círculo cercano de operadores vinculados al diputado Adrián González Naveda.
Actualmente, Velazco Mendoza se desempeña como trabajador en la Comisión Municipal de Agua Potable y Saneamiento de Xalapa, organismo encabezado por la morenista Daniela Griego Ceballos. Además, mantiene una relación sentimental con Nancy Sánchez, quien en distintos espacios ha manifestado su inconformidad señalando que su esposo no fue valorado dentro de la Secretaría de Bienestar.
El caso de Velazco Mendoza es uno más de los nombres que aparecen en la red de operadores
Otro nombre que aparece en esta red de relaciones es el de la exdirectora regional Adali Fragozo Martínez, quien actualmente labora en el Ayuntamiento de Coatepec, administración encabezada por el alcalde Jorge Ignacio Luna Hernández, quien también surgió de la estructura territorial de Bienestar.
En la región también se menciona como aliado político del diputado al alcalde de Las Vigas, Rafael Marín, quien presume su cercanía con Naveda y su relación con el diputado Sergio Gutiérrez Luna.
Alcaldes con doble juego
Dentro de la estructura territorial también comienza a comentarse algo que merece atención. En varios municipios de la región centro del estado, algunos alcaldes emanados de Morena han sido señalados por mantener un doble discurso político.
Por un lado, públicamente expresan respaldo al proyecto que encabeza la gobernadora Rocío Nahle García, pero en los hechos continúan operando políticamente con grupos vinculados al diputado Adrián González Naveda.
En municipios como Coatepec y Las Vigas, diversos actores territoriales comentan que ciertas decisiones políticas y movimientos dentro de las estructuras locales responden más a intereses de grupo que al fortalecimiento del proyecto estatal.
Algunos alcaldes incluso presumen públicamente su cercanía con determinados legisladores federales o locales para respaldar sus decisiones políticas, lo que ha generado inconformidad entre trabajadores territoriales que consideran que el proyecto de transformación no puede sostenerse sobre acuerdos de grupo ni sobre intereses personales.
Dentro de la estructura territorial también se reconoce que el ambiente comenzó a cambiar tras la salida de Manuel Huerta Ladrón de Guevara y la llegada de Juan Javier Gómez Cazarín a la delegación de Bienestar en Veracruz.
En Coatepec, particularmente, la llegada de la directora regional Angelli Bouchez ha permitido retomar una dinámica de trabajo más cercana con el personal y con las comunidades.
Porque quienes recorremos diariamente las comunidades sabemos que los programas sociales no deben utilizarse como herramienta política. Nuestro trabajo tiene un solo objetivo: que los apoyos lleguen a quienes realmente los necesitan.
Por ello consideramos necesario que estas situaciones se conozcan públicamente.
La decisión ahora está en manos de la gobernadora Rocío Nahle García.
Confiamos en que para ella siempre estará primero la clase trabajadora y quienes todos los días recorremos las comunidades, por encima de cualquier acuerdo político o interés de grupo.
Y cuando eso ocurre, no solo pierde la política… pierde Veracruz.














