No va a ganar Morena, va a perder la oposición

Por WhatsApp me llegó una imagen con la leyenda; “Voto mata encuesta”. Así es. Definitivamente.

Es obvio que la echó a circular alguien que desea que no ganen Morena y sus candidatos el próximo 2 de junio.

Pero mientras no llega la hora de sufragar, en el caso del proceso electoral ya en curso, ya hay encuestas con sus respectivos porcentajes.

Veo la agitación natural y entendible de los potenciales votantes, el interés de los medios y las opiniones encontradas en las redes sociales.

En mi caso, recibo opiniones y críticas de algunos lectores que me piden tomar partido o enderezar críticas contra quienes consideran que están mal o que no hacen las cosas como ellos quisieran que fueran.

Es obvio que tengo mis preferencias y simpatías, pero mi deber profesional es respetar la pluralidad y comentar las incidencias como se van presentando.

Tantos años en esto me enseñaron, con toda seguridad, que una cosa es lo deseable y otra lo posible, que no hay democracia perfecta porque es tarea de humanos y no hay humanos perfectos.

En el caso del sistema político mexicano, además está lleno de personas sin convicción política, sin ideología definida, sin principios, sin valores, sin ética, sin moral, incluso sin escrúpulos, por citar solo algunas cualidades.

Ya es muy raro encontrar, aunque los hay todavía que se salvan, a políticos, o a personas que se dedican a la política, que no sean convenencieros, oportunistas, desleales, traidores, chantajistas, que sean íntegros.

Por eso mismo no hay certezas y lo que ayer fue hoy no lo es y lo que hoy es mañana puede no serlo, en un vaivén político que ha existido siempre y que seguirá existiendo, sin remedio.

En mi caso, para nada me extraña ver a expriistas, sobre todo, reconvertidos, supuestamente, en morenistas. No ha faltado quien, ahora en el gobierno de Morena, me diga en corto que se sigue sintiendo priista, pero que lo hace por interés y necesidad. Pues sí.

En encuestas, Sheinbaum y Morena parecen inalcanzables

Hago toda esta digresión para llegar a las encuestas que publicaron el lunes Mitofsky (Roy Campos) en El Economista, y una que me hizo llegar ayer martes Polls.mx (Encuesta de Encuestas), el único medio que ofrece las encuestas de todas las encuestadoras y que saca un promedio con las mediciones de todas, que coinciden en dar amplia ventaja a Claudia Sheinbaum y a Morena-PT-PVEM sobre sus adversarios para ganar las elecciones en 2024.

Cuando veo cómo andan en la oposición, divididos, sin concretar acuerdos, a solo seis meses de que vayamos a las urnas, no veo cómo el voto va a matar a las encuestas.

Y no es que Movimiento Ciudadano (MC) vaya a dividir el voto opositor para ayudar a Morena, porque ni siquiera juntos PAN-PRI-PRD-MC, al menos en las encuestas, se acercan a los guindas, porque su ventaja es muy amplia.

No que ya todo esté decidido, pero si en la oposición no se apuran a organizarse y unirse, se podrá decir que ya casi. Me atrevo a comentar en forma anticipada que no va a ganar Morena, sino más bien que va a perder la oposición.

Veamos los números. El 17 de septiembre, Polls promediaba 58% a favor de Morena y aliados, contra 33% de PAN y aliados, en octubre se amplió la ventaja-desventaja a 62-31%, respectivamente, y el 17 de noviembre registraba 60-31%. El doble. MC obtenía 6, 7 y 8%, respectivamente.

En el caso de Mitofsky, registró que Sheinbaum no cede terreno al inicio de las precampañas, y que si el domingo pasado hubieran sido las elecciones, en el mes de octubre los porcentajes eran: Morena y aliados, 56.5%; PAN y aliados, 32.0%; MC, 11.5%. Para noviembre aumentó la ventaja-desventaja: 57.5% contra 31.1% y 11.4%, respectivamente. Tampoco en esta encuesta sumando los votos opositores alcanzan a la guinda.

La encuesta de Mitofsky se levantó entre el 10 y el 12 de noviembre. De persona a persona, Sheinbaum sacó una ventaja de 26.4 puntos sobre Xóchitl Gálvez.

Eso es por lo que hace a la Presidencia, aunque creo que la tendencia podría repetirse para el caso de los estados, si bien con sus diferencias.

En Veracruz la oposición se está dando tiempo para agotar el límite del registro de un candidato único, si acuerdan finalmente un acuerdo, pero es obvio que Morena y satélites les llevan ventaja incluso en el trabajo que realizan, aparte los acarreos.

Leo, escucho, veo que hay un casi un consenso que da por hecho que finalmente el candidato será Pepe Yunes, un buen elemento, sin duda alguna, pero advierto que sus apoyadores son del café, en algunos espacios periodísticos y en las redes sociales.

Pero no veo a ninguno en “territorio” (como dicen los morenistas) promoviendo su imagen, el voto opositor; no los veo yendo casa por casa, colonia por colonia. Me imagino que creen que solo la imagen de Pepe va a ser que lluevan votos sobre él.

El PRI da pena; cada vez más va de mal en peor

El PRI, da pena. En plena batalla electoral de una guerra en la que una parte tiene clara ventaja por toda la maquinaria bélica que posee, en lugar de estar viendo cómo van a enfrentar al poderoso enemigo, estar armando la estrategia en el terreno de la contienda, presume en un boletín de prensa ¡que firmaron un convenio de colaboración con una óptica de Xalapa! ¡Válgame Dios!

Ese es un viejísimo recurso del siglo pasado que se utilizaba para llenar los llamados “tiempos muertos”, en los largos recesos cuando no había elecciones. Me hace pensar que los nuevos dirigentes no tienen la menor idea de cuál es su verdadero papel en este momento crucial para el futuro de su partido.

En lugar de estar recorriendo el estado, visitando colonias y comunidades, yendo a lo que queda de sus sectores, saliendo en busca del rebaño desperdigado, se la pasan en la comodidad de su sala de juntas. Siendo jóvenes, los dirigentes se quedaron en el pasado.

No se me olvida una frase del Papa Francisco, que pronunció en 2013, en su primera misa crismal como obispo de Roma, que suele repetir el presbítero José Manuel Suazo Reyes, exvocero de la Arquidiócesis de Xalapa.

Dijo entonces que los presbíteros, como lo demostró él mismo en sus quince años como arzobispo de Buenos Aires y en las tres semanas que llevaba como Papa, debían ser “pastores con olor a oveja, pastores en medio de su rebaño”; que siguiendo lo que pidió Jesús, habían de ser “pescadores de hombres”.

Ángel Leodegario “Yayo” Gutiérrez Castellanos, al lado de quien trabajé y aprendí muchos años, cuando asumió la dirigencia estatal del PRI en el gobierno de Agustín Acosta Lagunes, siempre dijo que su labor sería como un apostolado y eso mismo exigía a los delegados de su partido en distritos y municipios.

No lo veo en los dirigentes actuales del tricolor, el partido de Pepe. Incluso la señora secretaria general Lorena Piñón vive en la Ciudad de México cumpliendo sus tareas de diputada federal cuando debiera dedicarse de tiempo completo a su tarea en el estado para fortalecer a su partido  y hacerlo competitivo, para cuidar el rebaño tricolor. Estos pastores no huelen a oveja, porque no se sitúan en medio de su rebaño.

Ayer renunció a su militancia el exdirigente estatal Renato Alarcón, porque dijo que el PRI “está muerto”, “no existe”. No exactamente, pero casi. Recién que hubo cambio de dirigencia dije que Marlon Ramírez, el presidente saliente, lo dejó vivo, pero agonizante, moribundo. Los actuales lo pueden acabar de matar.

¿Con qué voto, entonces, va a matar la oposición a la encuesta?

¡Vaya! Polo Deschamps aparece en encuesta de aspirantes a gober

A propósito de encuestas, me llamó la atención una de Massive Caller en la que incluyó al exalcalde de Medellín de Bravo, Polo Deschamps con otros aspirantes a la gubernatura.

Si bien lo pone en sexta posición, abajo de Julen Rementería, Miguel Ángel Yunes Márquez, Pepe Yunes, Juan Manuel Diez Francos y Fernando Yunes, lo llamativo es que mientras que estos tienen mucho tiempo, incluso años, con su aspiración, a él solo le ha llevado meses posicionarse.

Acaso al exdiputado local del PAN lo ha impulsado ventilar parte de su vida en las redes sociales, lo que le ha ganado el mote de “Alcalde Tiktokero”, pero también el hecho de que está apoyando a veracruzanos emprendedores, en especial a mujeres.

Sin duda, ejerce liderazgo en las redes sociales pues de los aspirantes a la gubernatura es el que más interacción consigue con la gente, de ahí que el posible  Frente Amplio por Veracruz tenga en él a un buen prospecto para una posición electoral, que si no lo hace no se duda que puede terminar en Movimiento Ciudadano.