Más pobres, como anillo al dedo de AMLO

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*En Entidades o municipios ricos fracasó la 4T

*MoReNa venció de panzazo en varios Estados

 

CUANDO EN Abril del año pasado, el presidente Andrés Manuel López Obrador usó por primera vez el término “crisis transitoria” para referirse al CoVid19, asegurando que “esto no va a tardar y vamos a salir fortalecidos, y vamos a salir fortalecidos porque no nos van a hacer cambiar en nuestro propósito de acabar con la corrupción y que haya justicia en el País. Por eso vamos a salir fortalecidos, o sea, que nos vino esto como anillo al dedo para afianzar el propósito de la transformación”, pocos entendieron los alcances de ese discurso con tufo de perversidad: y es que a más pobres o desempleados en el País –multiplicados por la pandemia-, mayor material para que López Obrador consolidará su 4T, ya que al ofrecerles dinero gratuitamente –negándoselo a empresarios que son quienes crean y fomentan el empleo-, el “agradecimiento” sería mayor en tiempos electorales pero, sobre todo, se convertiría en una costumbre que fomenta la construcción de una nación de flojos y vividores. Y es que una vez probada la migaja regalada sin que represente ningún esfuerzo y solo seguir votando por conservarla, nadie en sano juicio estaría dispuesto a perderla sufragando por otros partidos y arriesgando lo que ya consideran una “conquista”, cuando en realidad es un mecanismo de manipulación y compra de consciencias. Por ello AMLO dijo aquel jueves 2 de Abril que era “transitoria” la crisis de salud y económica desencadenada por el coronavirus y que, incluso, le vino “como anillo al dedo” a su gobierno “para afianzar el propósito de la transformación” que quiere concretar en el País, ya que si bien MoReNa no obtuvo mayoría calificada en la elección del pasado domingo, ya dejó en claro que extenderá la compra de voluntades entre sus adversarios, y vaya que puede lograrlo, y ahí está el Verde Ecologista de México y hasta el Movimiento Ciudadano que en aras de prebendas o futuras contiendas, como la de Veracruz, donde Dante Alfonso Delgado Rannauro aún no se extirpa el gusanito de la gubernatura sexenal.

 

CURIOSO QUE aquel mismo jueves, el Presidente López Obrador iniciara su conferencia mañanera con una “reflexión breve” para dar a conocer lo que sucedía en el País con la “epidemia de coronavirus” que, a la fecha, al menos hasta la noche del miércoles había cobrado la vida de 229 mil 353 personas (aunque otros dicen que van más de medio millón y que por eso se suspenden las conferencias vespertinas), en tanto han sido contagiados 2 millones 441 mil 866 con 3 mil 885 afectados en las últimas 24 horas. AMLO quiso darle “confianza y seguridad” al pueblo de México de que la pandemia por Covid19 se trataba “de una situación pasajera; una crisis transitoria de salud pública” que incluiría también lo económico, y tras decir que se sentía optimista, indicó que respetaba la autonomía del Banco de México y que solo buscaba la transformación del País, además de acabar con la corrupción, y en ese tenor reitero que la pandemia le vino “como anillo al dedo”.

 

Y VAYA que sí le vino como “anillo al dedo” la Pandemia, pues en el Banco de México ahora impondrá como Gobernador a su más cercano colaborador financiero, Arturo Herrera Gutiérrez, todavía Secretario de Hacienda, y en el lugar de este a su eterno asesor en la materia desde que fue jefe de Gobierno en la ciudad de México, Rogelio Ramírez de la O, economista egresado de la UNAM, quien se desempeñaba como Director y socio único de Ecanal SA, empresa privada que brinda análisis macroeconómico y pronósticos sobre México a las empresas, incluidas algunas de las multinacionales más grandes con intereses en el País, y quien en 2006 encabezó de manera honoraria el equipo de política económica del candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador respaldado por la coalición de partidos que incluía al PRD. Ya en el marco de la campaña para las elecciones presidenciales de 2012, López Obrador lo incluyó como ministro de Hacienda en su propuesta de gabinete, pero su partido no ganó las elecciones y, lástima Margarito –como dice AMLO- se quedó aquella vez con las ganas, pero ahora se la hace efectiva.

 

PERO VOLVIENDO al tema inicial, la ecuación es simple: a mayor número de ricos menos posibilidades tiene el Presidente de manipular a los mexicanos o alquilarles la consciencia, puesto que los ricos ya no quieren saber nada de MoReNa, y lo demostraron en más de la mitad de las alcaldías de la ciudad de México, sobre todo donde reside la clase media más pudiente o tiene negocios o empresas a las que López Obrador negó el respaldo en aras de poder seguir regalando el dinero que es de todos, pero adornándose él, por supuesto, y su Cuarta Transformación. Tampoco votaron por su proyecto en Nuevo León o Querétaro que son regiones altamente industriales y empresariales que generan riqueza a la Nación, ni en Guadalajara, mientras que en muchos Estados la diferencia de votos con sus adversarios fue mínima, pero pudo más el miedo a perder los programas sociales, becas y otras beneficios que alientan el desempleo, pero al mismo tiempo un País de personas que terminarán por acostumbrarse a esas migajas, en tanto México se hunde en la informalidad que ningún beneficio fiscal reporta al Estado y si una competencia desleal al comercio e industrias establecidas que si pagan retribuciones.

 

Y UNO se pregunta (sin parecer extremista o se nos tache de incitación a la rebelión pues se trata de un simple observación) ¿Qué pasaría si la sociedad se declarara en huelga de pago de impuestos para impedir que estos se sigan regalando a diestra y siniestra, mientras el Presidente sigue presumiendo con sombrero ajeno? Sin las contribuciones, AMLO, que las presume como si fueran propias, no tendría nada que seguir regalando ni nada con que comprar la consciencia de los mexicanos más pobres, y entonces si iba a conocer cómo reacciona una sociedad a la que le retiran el dinero fácil, sin trabajar y sin realizar ningún esfuerzo, sino solo estirando la mano. Por ello al Presidente le conviene una Nación de pobres y un País sin empleo, pues de esa manera más mexicanos se inscribirán en sus programas sociales en busca del beneficio gratuito, y solo con la condición de votar por la misma fórmula que se lo garantiza. Por ello el triunfo de la Cuarta Transformación en el País, aunque habría que reconocer que no fue una victoria avasalladora, puesto que, insistimos, hay Estados y municipios donde los candidatos de MoReNa ganaron por escasos votos, apenas de panzazo, lo que demuestra lo que líneas arriba sostenemos. OPINA carjesus30@hotmail.com