Prosa aprisa
La tragedia de conseguir lo que se desea
Arturo Reyes Isidoro
Ganaron el poder político y todo lo que ello implica; tienen bajo su control el poder político y están en el poder político, pero no son felices. Viven como perros y gatos, peleando en forma permanente en lugar de que, como toda una buena familia, vivieran unidos y felices, disfrutando la riqueza que les da el poder.
Se pasaron muchos años luchando por alcanzar el poder y por fin un día lo lograron. Les pasó lo que dicen que les pasa a los pobres que un día se sacan la lotería, se convierten en nuevos ricos, pero no saben qué hacer con tanto dinero, y cuando empiezan a actuar en su nueva posición luego luego se les ve que no saben comportarse conforme su nuevo estatus.
Oscar Wilde, famoso escritor irlandés, autor de El retrato de Dorian Gray, quien del éxito y la fama pasó a la desgracia por su relación con una pareja de su mismo género hasta terminar en prisión y morir en la miseria, dejó para la posteridad una de sus frases más famosas: “En este mundo solo hay dos tragedias: una es no conseguir lo que deseas y la otra conseguirlo”.
En Morena llevan apenas ocho años en el poder, en la Presidencia y, en el caso de Veracruz, en la gubernatura, y están muy divididos, se pelean por el poder, se agreden tanto como pueden, lo cual nos podría ser ajeno, como diciendo allá ellos, pero lo preocupante es de que por medio está Veracruz, su presente y su futuro, y con ello la suerte de los veracruzanos.
No estaban preparados para llegar al poder
Llegaron al poder sin estar preparados para ello. Con una que otra excepción, sobre todo de expriistas, no son políticos profesionales sino improvisados y por lo tanto chambones, sin experiencia, incongruentes, sectarios porque les cuesta salir de la tribu, mentirosos porque decían que no eran iguales a sus antecesores y resultaron peores, corruptos como el que más, ambiciosos, que una vez que vieron el botín al alcance de sus manos se olvidaron de sus principios y valores, si es que de verdad los tuvieron algún día.
Ellos no se dan cuenta o creen que nadie se da cuenta porque subestiman a los veracruzanos, pero el ciudadano asiste todos los días al triste y degradante espectáculo que dan, los observa, los califica y los va midiendo. Cada vez comprueba y confirma que no son lo que decían que eran. Se les olvida que cuando llegaron, el pueblo ya tenía toda una vida de experiencia conviviendo con políticos del pasado, cuestionables, sí, pero que sabían hacer mejor las cosas.
Cuitláhuac tiene grupo, Rocío equipo, y Manuel se las puede solo
En Veracruz se pueden ubicar: un grupo político, el del exgobernador Cuitláhuac García Jiménez, quien dejó mucho qué desear pero que mantiene posiciones importantes dentro del gobierno e intenta retomar el control político; el equipo de la gobernadora Rocío Nahle, porque, en mi opinión, no tiene grupo, estructura propia, ni la ha formado, solo el equipo que llevó y con el que llegó al gobierno; y la figura del senador Manuel Huerta, solo, pero quien por su experiencia y su trabajo en contacto con los veracruzanos todo el tiempo que puede, en “territorio”, es decir, cerca del pueblo, es quien en realidad tiene el control de la mayor parte de la base morenista, así como toda la experiencia política, está curtido en la lucha con las fieras de la selva guinda urbana y actúa bajo la forma en que lo hizo el fundador de su movimiento, Andrés Manuel López Obrador.
Se ve difícil, no imposible, el retorno del grupo de Cuitláhuac, porque se fue con el rechazo de la mayoría de los veracruzanos, quienes lo consideran el peor gobernador que ha habido en la historia del estado. Los que quedaron en Veracruz dentro del poder, de su grupo, combaten a la gobernadora Rocío Nahle y todo lo que tenga que ver con ella. Cuando el padre del exgobernador, Atanasio García Durán, declaró que fue un error haberla elegido, dijo lo que todos ellos piensan y creen acerca de ella. En reciprocidad, la gobernadora los combate también.
Nahle no es política, tal como se conoce al político en Veracruz
Rocío Nahle llegó a gobernar con sentido administrativo, como si se tratara la refinería de Dos Bocas, porque no es política, tal y como conocemos en Veracruz a los políticos políticos, donde solo su voz cuenta y se hace solo lo que ella decide. Llegó a la gubernatura apoyada por la estructura que había creado el entonces dirigente del naciente Morena, Manuel Huerta, quien también aspiró a ser el candidato a gobernador. Ya es historia y sabido que en la consulta interna le ganó, pero se disciplinó ante AMLO cuando le pretextaron que por cuestión de género la candidata tenía que ser mujer, y luego cuando lo bajaron de la primera a la segunda posición como candidato a senador. Se pudo haber revelado, pero no rompió la unidad. Aguantó vara.
Huerta llegó al Senado y, en su caso, la figura ha hecho valer el cargo, no al revés, borrando totalmente a la otra senadora de Morena que nadie ni siquiera sabe cómo se llama y si dice o hace algo. Permanece fiel a los principios y valores que dieron origen a Morena y a partir de ahí, porque los defiende, su esencia, empezó a combatir a quienes los han desvirtuado y pervertido y han abusado del poder obtenido, como en el caso de los cuitlahuistas, y nada le costó dar el paso y convertirse entonces en un crítico y autocrítico consumado, lo que los otros no le perdonan.
Han estado en igualdad de circunstancias
Creo que tanto Cuitláhuac como Rocío y Manuel han estado en igualdad de circunstancias para aprovechar su posición, afianzarse en el poder y crecer, pero no las han aprovechado de la misma manera, o incluso las han desaprovechado. Es el caso de Cuitláhuac, quien, sectario, no se hizo querer por la mayoría de los veracruzanos. Hoy cuando no lo repudian se muestran indiferentes con él.
De hecho, Nahle perdió el plebiscito de 2025
Rocío tenía y tiene todo para ser una verdadera campeona, pero, igual, aparte de los actos de gobierno que preside donde los ve, no se ha vinculado con los veracruzanos ni se identifica con ellos, por más festivales artísticos y musicales que organice y que presida y disfrute y publique videos y fotos y fotos y más fotos. Llegó al poder con más de dos millones de votos que, en efecto, le dieron legitimidad electoral, pero al año siguiente en la elección municipal perdió más de la mitad. De hecho, nadie lo ha considerado hasta ahora así, pero apenas un año después fue una especie de plebiscito al que se sometió y lo perdió: más de la mitad de los que votaron por ella le retiraron su apoyo.
Hoy, a todas luces, ha hecho todo lo que ha estado a su alcance para dificultar o retrasar o impedir que se realice la consulta de revocación de mandato en el estado, que ya está establecida en la Constitución federal, para que se decida si continúa o no al frente del gobierno. Lo único que nos está diciendo eso es que no se siente segura de ganarla y, por lo tanto, de ser ratificada, o que está segura que podría ser deslegitimada por los veracruzanos. Tiene todo para hacerse querer por los veracruzanos, pero un año y ocho meses después parece que no le interesa y cree que porque le aplauden en los actos es por ella, porque deveras la quieren, y no por lo que les lleva que, al final, son recursos del propio pueblo.
Cuitláhuac y Rocío subestiman los medios; Manuel los aprovecha
Con algo más: ni Cuitláhuac ni Rocío quisieron tener tampoco cercanía con la prensa, que, unos más y mejor que otros, no solo informan, sino que también forman opinión y construyen imagen, y hoy la mayoría les es adversa. Despreciaron el valor que tienen y subestiman el poder de los medios, desde el momento en que pusieron a cargo de las áreas respectivas a inexpertos y de bajo perfil, que ignoran que la comunicación social no es solo un convenio publicitario, sino otra y muchas cosas más, porque no saben.
Huerta al principio era igual que ellos hasta, que el columnista sepa o recuerde, se dio cuenta de su importancia y empezó a tomarlos en cuenta, a interactuar con ellos hasta establecer una relación permanente que le ha dado buenos y grandes resultados y que hoy le dan cabida en sus espacios y se hacen eco de lo que hace y dice. A ellos les debe mucho lo que es.
Bajo ese panorama, Morena llega a la antesala del proceso para elegir a sus candidatos a diputados federales tan pronto empiece agosto, aunque en medio de una gran división. Ni la gobernadora Rocío Nahle ni el dirigente estatal Esteban Ramírez Zepeta han podido lograr la unidad, o no han querido lograrla, o ni una cosa ni la otra. Enfrente, MC y PAN, sobre todo, acechan.


