Cartas a la redacción:
La voracidad por los bienes ajenos, parece ser el nuevo sello de los políticos “humanistas” de Morena en el país. El robo de terrenos y edificios no es exclusivo en Tamaulipas. En el vecino municipio de Pueblo Viejo, Veracruz, la historia se repite y con más cinismo, bajo el cacicazgo de la exalcaldesa y “Batichica del Bienestar”, Valeria Nieto y su esposo el funcionario de Rocío Nahle, Luis Fernando Cervantes Cruz, director de la Comisión del Agua en Veracruz.
A nuestra redacción llegó el testimonio directo de una ciudadana, víctima de este atropello. Denuncia que fue despojada de un predio valuado en $7 millones de pesos. ¿La razón? No hubo justificación legal, simplemente el terreno le gustó al “patrón” Fernando Cervantes y decidieron quitárselo.

A continuación, exponemos la denuncia íntegra que nos hicieron llegar:
Mi nombre es Zoila Macías Durán y soy propietaria de un predio de 2000m2, cuento con escritura debidamente registrada ante el Registro Público de la Propiedad, en el poblado de “El Chachalaco, municipio de Pueblo Viejo, Veracruz, ubicado frente al río Pánuco, para lo cual, anexo documento probatorio y cuento con el antecedente que precede a dicha escritura con antigüedad de más de 50 años.

Hace poco más de dos años, me enteré que llegó gente a construir en mi propiedad, acudí y los trabajadores me dijeron que su patrón era Fernando Cervantes Cruz y que construirían un hotel y yo dejé recado de que era mi propiedad y que se estaban equivocando de lugar.


Volví a los dos días, porque nadie se reportó conmigo y sólo recibí de respuesta que me olvidara de mí propiedad, porque le gustó a su patrón y que él contaba con todo el apoyo de jueces y mañosos.

Después acudí a la Presidencia Municipal para buscar en Obras Públicas información de a quién estaba el permiso de construcción de dicha obra y me dijeron que no había ningún permiso expedido. Me pidieron ver mi documentación y la mostré sin problema, reconociendo mi certeza jurídica.

Busqué a la alcaldesa y nunca llegó y me entrevistó la secretaria del Ayuntamiento y el jurídico, revisando nuevamente mi documentación y reconocieron mi certeza jurídica y tomando conocimiento del caso, les dejé dicho con ellos, que les vendía sin problema, pues viendo el interés de ellos. Nunca me llamaron y continúo la construcción.
Más adelante le pedí a un abogado y un topógrafo que me acompañaran a revisar las colindancias y un levantamiento topográfico para la elaboración de una denuncia que se presentó y después de terminar dicho trabajo, nos retiramos a un restaurante cercano del lugar.

Y me abordaron en el restaurante tres tipos y me golpearon, me quitaron mi celular, mis pertenencias, con mis identificaciones, licencia, entre otros. Y el dinero en efectivo que traia al momento, diciéndome que eran mañosos y de parte de Valeria y Fernando. Era un tal “Rayito” y dos tipos más. Estuve enyesada más de un mes y tengo fotos.

Me tuve que mudar tres veces, porque me mandaron a levantar dos veces, intentaron vender la propiedad, cuento con la evidencia de las publicaciones, ningún abogado me quiso llevar la denuncia después de esto, porque Fernando tiene un cargo en el ámbito estatal.
Actualmente sé que Morena está en decadencia y tengo posibilidad de recuperar mi propiedad, se que ya sacaron sus pertenencias, pero tienen un velador.
Mi propiedad está valuada actualmente en $7’400,000 de pesos a lo que yo entiendo, ellos se apoyan con una inmobiliaria, que al parecer ellos crearon con prestanombres, para hacerse de propiedades que a ellos les interesa, pero de manera fraudulenta.
Yo soy nativa del poblado, pero por motivos de trabajo he tenido que vivir fuera del lugar y mis papás siempre vivieron allá en otro predio, el cual heredé y está junto a la iglesia, donde el terreno de la misma iglesia, fue donado por mi familia. La verdad, yo ya quiero vender el terreno que ma han querido quitar.
Ya estoy muy cansada, agotada física y moralmente, además de que he gastado muchísimo, me quedé sin coche, no he podido trabajar, un día dormí en una iglesia por motivo de una persecución y lo agradezco mucho.


