La chatarra se politiza

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Hasta ahora la senadora del PAN no le ha atinado a ninguna de sus demandas de normatividad y juicios contra diferentes instancias de la actual administración pública. Ahora toma una bandera que de conocer su origen no se metería a menos que quiera ser vista como cómplice y no como defensora de la legalidad.

A instancias de Xóchitl Gálvez se quiere detener un contrato, que desde el punto de vista muy particular de la panista hay quebranto económico. Ella quiere detener, a como dé lugar, la venta de 49 mil toneladas de acero del cancelado aeropuerto de Texcoco, ya que dice que es de buena calidad como para venderlo como chatarra, el estado del acero fue comprobado como eso, como simples fierros viejos.

Los panistas tienen cierta inclinación por la chatarra, que pareciera ser el reflejo del estado en el que se encuentra su organización.

Luego de una licitación, el Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México otorgó a Grupo Gilbert Estructuras en Acero el contrato de la “chatarra”, con el objetivo de recuperar recursos para el erario, fue clasificado como “chatarra” el acero montado en diferentes estructuras como los llamados “Foniles”, y así licitarlo al mejor postor para que lo desmontara y retirara de los predios ubicados en Texcoco.

“La mayor parte de materiales y equipo han sido entregados, con apego a lo que dispone la Ley General de Bienes Nacionales, a la Secretaría de la Defensa Nacional para la realización de Proyectos Prioritarios del país, dentro de los que destaca el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles”, apuntó el Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México.

En dicha licitación se eliminó al primer lugar, que fue la empresa Habilitadora de Metales Montesalas, con sede en Huatusco, Veracruz, por falsear documentación, cuyo propietario es nada menos que el Rey de la Chatarra, Tomás López Landero, hermano de la alcaldesa panista de Córdoba, Veracruz y exdiputado federal del PRI, precisamente en la Legislatura en la que centavearon a los diputados de su partido, motivo por el cual el propietario anda prófugo. Está relacionado con la investigación de Emilio Lozoya Austin.

Así, trató de ganar la licitación de la chatarra del viejo aeropuerto, enviando documentación falsa de su empresa, pero para el rey de la chatarra, sólo hubo una falla en el código QR.

Es decir, Xóchitl Gálvez defiende a una empresa que mintió, aunque el propio Tomás López asegura que la designación de la obra fue un cochinero, cuando en realidad él tiene una cola muy larga. El GACM presentó una denuncia de hechos contra López Landero, por tal motivo.

Xóchitl Gálvez no presentó demanda alguna en el momento que se realizó la licitación, sino en el momento en que no les otorgaron a sus amigos la obra, la cual quieren tener a como dé lugar. Ella, en su infinita ignorancia del tema, señala que el acero es de buena calidad y que no es “chatarra”, por lo que la empresa Gilbert tiene conflicto de intereses.

De esta magnitud son los reclamos tradicionales de Xóchitl Gálvez, quien, una vez más, tendrá que dejar de gritar sus supuestas denuncias. PEGA Y CORRE. – Le dicen el acomedido, Ricardo Anaya ahora pide a la UIF ser testigo protegido, asegura que él sabe mucho y que puede delatar a sus compañeros y amigos a cambio de su perdón. Por otra parte, el líder del PAN, Marko Cortés, anunció que debe castigarse sin excepción a los culpables, caiga quien caiga… Esta columna se publica los lunes, miércoles y viernes.

angelalvarop@hotmail.com