El peor rebrote sería que la 4T ganara en 2024

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*Periodistas asesinados ante diatribas de AMLO

*México dividido y abrumado por delincuencia

 

ALGUIEN DECÍA que más allá de la pandemia de Covid19, el peor rebrote que podría ocurrirle al país y a Veracruz sería el triunfo del Movimiento de Regeneración Nacional en las elecciones del 2021 y 2024, pues México ya no aguantaría más polarización y atomización de la sociedad, actualmente confrontada y dividida como nunca, a tal grado que mientras el presidente Andrés Manuel López Obrador y el gobernador Cuitláhuac García Jiménez siguen acusando sin bases sólidas a los “fifís y “conservadores”, la delincuencia se ensancha en todos los rincones, y lo que es peor, aquellos que alguna vez votaron por el mandatario y a favor del cambio ahora se rebelan contra el régimen, como los familiares de víctimas de feminicidios, desaparición forzada, violaciones, asesinatos y secuestros con saldos lamentables como los que ocurren en el Estado, donde los plagiados terminan ejecutados en medio de los caminos al no poder las familias pagar rescates, o ahora los campesinos de Chihuahua a quienes pretenden quitarles el agua de sus plantas de riego para entregarla a Estados Unidos en un servilismo a la Nación del norte que hacía muchos años no se había experimentado. Lo peor es cuando López y García critican y criminalizan a los medios de comunicación que ya de por sí son vulnerables por la actividad de denuncia que desempeñan, y la delincuencia, al verlos desamparados y vilipendiados desde el poder, los levanta, tortura, asesina y hasta degüella como ocurrió con el reportero Julio Valdivia Rodríguez, de 44 años, cuyo cuerpo con la testa a un lado fue encontrado sobre las vías del ferrocarril que cruza el municipio de Tezonapa, y a unos metros de éste su motocicleta con los logotipos del medio de comunicación al cual servía, en una aparente simulación de arrollamiento ferroviario que no fue tal, ya que el cadáver presentaba evidentes huellas de tortura.

 

Y ES que todo parece indicar que estábamos mejor cuando estábamos peor, ya que Veracruz y el país enfrentan una evidente explosión de violencia en todas sus manifestaciones que ha rebasado al último año de Enrique Peña Nieto y ya no se diga a los de Felipe Calderón, mientras el titular del Ejecutivo da cifras que no corresponden a la realidad en un afán de ocultar lo inocultable, en tanto en Veracruz el mandatario estatal de plano ya no da la cara, disfrutando como AMLO de los palacios que se asignaron para vivir y gozar a cuerpos de reyes, en este caso la Casa de Gobierno que García Jiménez tanto criticaba en tiempos de Fidel Herrera y Javier Duarte de Ochoa, sobre todo de este último cuando circulaban vinos y viandas, tanto o más ricas que las que consume o consumía Rosario Piedra Ibarra en sus lujosas instalaciones de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, ahora en posesión de familiares de víctimas de delitos denunciados, incluso ante  López Obrador, ilícitos que prometía atender pero que solo lo hacía para sacarse el bulto del momento ya que las propias afectadas denuncian que tras exponer sus conflictos nunca más fueron atendidas ni por el Presidente ni por la Secretaria de Gobernación.

 

SIN EMBARGO, cuando los medios de comunicación se atreven a denunciar, el propio titular del Ejecutivo los vilipendia, creando una atmósfera de indeseables en torno a estos, con las consecuencias ya descritas: el levantón y asesinato de comunicadores, a tal grado que Julio Valdivia es ya el tercero en la administración de Cuitláhuac García Jiménez a quien la vida de los veracruzanos, y menos la de los comunicadores pareciera no importarle. Lo que llama la atención es la esquela y condena de la Secretaría de Seguridad Pública por el asesinato de Valdivia, algo que nunca había hecho, y el compromiso asumido de que en coordinación con la Fiscalía General del Estado agotarán los recursos para dar con los responsables, algo que nunca había dicho en torno a un comunicador, y agrega: “en el Gobierno de Veracruz este reprobable hecho no quedará impune”, lo que por alguna razón nos hace recordar los argumentos de las novelas policiacas cuando el asesino siempre retornaba a la escena del crimen.

 

PERO CONTRARIO a la SSP, la Fiscalía General del Estado guarda sepulcral silencio en torno al hecho, aunque no era de esperarse otra reacción, ya que cada vez que asegura que llegará hasta las últimas consecuencias los crímenes quedan impunes, como en el caso de María Elena Ferral donde al menos seis presuntos participantes en la ejecución, ya sea intelectual o material siguen gozando de cabal salud, mientras que al reportero incriminado no le han podido comprobar su participación, lo que ha provocado que la instancia pidiera más tiempo para continuar con las investigaciones, pero el Juez determinó que solo hasta Noviembre o de lo contrario lo dejará en libertad por falta de pruebas que lo incriminen.

 

EL CRIMEN del periodista Julio Valdivia Rodríguez, en Tezonapa, es otro hecho que ya trascendió las fronteras del estado y del país, colocando a Veracruz como uno de los Estados donde la vida de los comunicadores no vale nada, gracias a la polarización provocada por el Presidente López Obrador que no tiene respeto a nada ni a nadie, y menos cuando critican su administración. Su actuar es la de los viejos dictadores que no admiten reproches a su gobierno, y que nos remontan a las dictaduras militares de Argentina, Chile o Guatemala, por solo citar algunas, y acaso por ello uno se pregunta si a eso se debe que el próximo año habrá 14 mil 430 nuevos soldados que se sumarán a ese afán amlista de militarizar la vida de las instituciones, comenzando por puertos y aduanas, y entregando a esa institución la construcción del Aeropuerto de Santa Lucía y las sucursales del llamado Banco del Bienestar.

 

PORQUE HABRÁ usted de saber que el Presidente López Obrador dará a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) 14 mil 430 soldados y 6 mil 432 nuevas plazas para trabajadores del sector, mientras que la Secretaría de Marina tendrá 5 mil 866 nuevos elementos para el 2021, lo que indica que la vida nacional seguirá militarizándose. Otras instancias que serán beneficiadas de un total de 23 mil 505 nuevas plazas de trabajo que serán autorizadas serán para la Secretaría de la Función Pública, en tanto, se reflejarán recortes de personal en Presidencia, la Secretaría de Seguridad y el Corredor del Istmo. En fin, un nuevo régimen como el que padece, actualmente, el país, no se le desea ni a las naciones enemigas. Así de simple. OPINA [email protected]