Por Staff/ Central de Noticias
El presupuesto 2026 de la Secretaría de Cultura de Veracruz es de 400 millones de pesos. Al 31 de marzo, solo ha ejercido 91 millones. Hay 308.9 millones de pesos sin tocar. Pero cuando creadores y gestores culturales piden apoyo, la respuesta es: “Hasta septiembre habrá presupuesto”. El dinero está ahí. Lo que falta es voluntad.
Los datos provienen del Estado Analítico del Ejercicio del Presupuesto, publicado en el portal de transparencia del Gobierno del Estado, con fecha de emisión del 9 de abril de 2026. Son cifras oficiales. No son estimaciones ni rumores.
¿En qué se gastó lo ejercido hasta marzo?
- Espectáculos Culturales: 53.7 millones.
- Gratificaciones Extraordinarias al personal de la secretaría: 9.8 millones, sin que se sepa quiénes las recibieron, ni con qué criterio.
- Otros Arrendamientos: 6 millones, una partida tan genérica que no permite saber qué se rentó ni a quién.
- Ayudas Culturales y Científicos, la única transferencia directa a creadores: apenas 3.9 millones, ya prácticamente agotados, sin que se conozca a los beneficiarios ni el mecanismo de asignación. A eso se suman 454 mil pesos en viáticos internacionales y gastos en agua, luz, teléfono, gasolina y vigilancia. ¿Dónde están los 308.9 millones congelados?
- Exposiciones: 91.3 millones, sin un solo peso pagado en tres meses.
- Espectáculos Culturales: 84.6 millones adicionales.
- Conservación de Inmuebles: 13.6 millones.
- Otros Arrendamientos: 15.8 millones.
- Viáticos Nacionales: 4.6 millones.
- Servicios de Limpieza: 4.5 millones. Asesorías:6.9 millones.
Todo ese dinero está ahí, etiquetado, sin moverse. No existe ni un peso para apoyar y garantizar seguridad social a creadores, catalogar patrimonio y memoria, impulsar cultura de paz. Se deben transparentar los criterios con que se contrata a artistas foráneos en festivales financiados con dinero público.
Mientras 308.9 millones están congelados y las partidas más abultadas se destinan a espectáculos masivos y gasto interno, la mayoría de los creadores veracruzanos trabajan sin seguridad social, sin contratos, sin certezas. A esto se suma que los festivales y eventos masivos organizados por la SECVER, del Bolero y Jazz al Tajín, del Salsa Fest al Yolpaki, se han destacado por una opacidad sistemática.
No hay desgloses públicos de costos, cachets, viáticos ni criterios de contratación. El dinero sale, pero no se sabe exactamente a dónde llega ni a quién beneficia. Este presupuesto revela una política cultural que no está diseñada para fortalecer el tejido creativo del estado, sino para producir espectáculos que brillan y sea pagan.
No es una falla administrativa: Es una decisión sobre quién merece apoyo y quién no. Y en esa decisión, los creadores locales, la memoria, el patrimonio vivo y la cultura de paz no aparecen. Lo que aparece es la vitrina. Pero la cultura no es vitrina.
¿Por qué la SECVER tiene 308.9 millones sin gastar y le dice a la comunidad cultural que no hay presupuesto? ¿Para quién está reservado ese dinero? ¿Cuánto costó el Festival Internacional del Bolero y Jazz? ¿Quiénes recibieron los 3.9 millones de ayudas y cómo se asignaron? ¿Qué se rentó con los 21.8 millones de arrendamientos? ¿Por qué solo el 1 por ciento del presupuesto llega directamente a creadores? ¿Dónde están las partidas para seguridad social, patrimonio y cultura de paz?
Las cifras están ahí. La opacidad también.



