Prosa aprisa
Caso Roxana expone lo peor de lo peor: hallar consuelo siquiera con recuperar los restos
Arturo Reyes Isidoro
Qué consuelo. La señora Rubicelia Ramírez, madre de la periodista Roxana Berenice Guzmán Ramírez, directora de Pulso Informativo del Sureste, quien fue secuestrada en su domicilio en Nanchital y posteriormente asesinada, luego de que se confirmó oficialmente que los restos encontrados eran de su hija, declaró, como es comprensible entender, que no era el desenlace que deseaba, pero dijo que encontrar sus restos le dan la posibilidad de tener un lugar para recordarla y rendirle homenaje.
Qué consuelo, comento, porque la normalidad ahora es que levanten o secuestren al familiar de uno y nunca se sepa dónde y cómo terminó, y dónde quedó. De acuerdo a una nota de Inés Tabal, de XEU Noticias, del puerto de Veracruz, la señora dijo, respecto a quienes están implicados en el crimen, que decidió dejar cualquier juicio en manos de Dios y que prefiere concentrar sus fuerzas en el bienestar de sus otros seres queridos, especialmente de sus nietos, hijos de la víctima, antes que alimentar sentimientos de odio.
Por su forma de reaccionar, sin duda se trata de una señora consolada y fortalecida por su creencia en Dios, lo que, sin embargo, no deja de ser preocupante por el grado de violencia e inseguridad a la que estamos expuestos hoy día, sin ninguna garantía de seguridad del gobierno, y en donde lo menos peor que le puede pasar a cualquiera es que por lo menos se encuentren los restos de los suyos si es que caen en manos de la delincuencia o de la policía, que el caso de Roxana nos mostró que son lo mismo.
Y, sí, qué lamentable que tenga que pasarle a uno lo peor para entender entonces el dolor y la lucha de las madres buscadoras, que, sin descanso, han dedicado el resto de sus días a tratar de saber algo o hallar a sus seres queridos que desaparecieron un día sin dejar rastros y no se sabe si viven, y en qué condiciones, o si corrieron la peor suerte. La señora Ramírez dijo que la experiencia que está viviendo le ha permitido comprender el sufrimiento, la incertidumbre y el dolor que viven las familias que continúan buscando a sus familiares desaparecidos, lo que, en cambio, no entienden ni comprenden las autoridades que, insensibles, están más preocupadas y ocupadas en la celebración de festejos y festividades, para los que sí tienen tiempo.
Ahora sí, Rocío remite a la Fiscalía para información
La gobernadora Rocío Nahle se ocupó del tema en su conferencia mañanera de los lunes, pero no quiso hablar de las líneas de investigación porque comentó que eso le corresponde informarlo a la Fiscalía General del Estado, lo que es correcto, aunque pasó por alto que el caso lo atrajo la Fiscalía General de la República, de donde seguramente obtuvo todos los detalles el periodista Héctor de Mauléon, quien dedicó su columna del día en El Universal al tema, centrado en el sadismo de los secuestradores con su víctima y a la colusión de policías municipales con los delincuentes. Nahle comentó que le preguntó a la fiscal (Lisbeth Aurelia Jiménez) sobre la columna y los detalles, y que le respondió: “Sí, eso fue lo que se llevó a cabo en la sesión” (?).El periodista ya le había dedicado otra columna al tema, el 29 de junio, también con detalles, pero entonces no hubo reacción de las autoridades de Veracruz.
Un periodista veracruzano dio la primicia, con detalles
En justicia, debe decirse que desde el 26 de junio, al caer la noche, el periodista veracruzano Ignacio Nacho Carvajal confirmó a través de las redes que restos hallados en un rancho de Moloacán, cercano a Nanchital, eran de la comunicadora y dio detalles de la saña con la que la victimaron, prácticamente lo mismo que publicó De Mauleón. Entonces quisieron descalificar a Carvajal, sin duda un periodista con acceso a fuentes creíbles y enteradas y que sabe hacer muy bien su trabajo en medio del riesgo en el que vive en el sur del estado. Él fue también quien tres días después dio a conocer que policías de Ixhuatlán del Sureste estaban coludidos con los sicarios. Preocupantemente para los veracruzanos, todo se confirmó.
Preocupante: sicarios y policías, coludidos
Como apuntó el periodista que publica en El Universal, los encargados de cuidar a los ciudadanos fueron el escudo de los sicarios, en relación a los policías de Ixhuatlán. Todo indica que así fue. ¿En manos de quiénes estamos, entonces? ¿Qué hace el Gobierno, los tres niveles de Gobierno, para sanear las corporaciones policíacas, que preocupantemente para la sociedad eso se da en la mayor parte de los casos con las corporaciones de seguridad? Sería injusto barrer parejo, porque creo que hay todavía policías que se salvan, porque se conducen en forma correcta, pero la colusión entre delincuentes sin uniforme y con uniforme es como para no vivir con tranquilidad.
Ni el secretario Alfonso Reyes confía en los policías estatales
Aquí he comentado, por información de fuentes internas, que desde su llegada, el actual secretario de Seguridad Pública, Alfonso Reyes Garcés, un marino de alta graduación, hizo a un lado de los mandos a viejos policías veracruzanos y los sustituyó por marinos, como él, porque no confía en ninguno, lo que originó una pugna interna, sorda. Tan grave debe estar la situación que también he recibido la versión de que reporta directamente al secretario federal Omar García Harfuch, pero no a la Fiscalía estatal ni al palacio de gobierno. También debo decir que fuentes de la Ciudad de México, en las que confío, me han hablado siempre muy bien de él y me lo pintan como uno de los mejores policías del país. Aquí le he hecho críticas, pero también debo reconocer que él y la Marina, a la que pertenece, por primera vez han resuelto un caso con detenidos. Sí lamento que una mujer, creo que también de la Marina, que está al frente de prensa o comunicación social de la Secretaría, descalifique a todos mis compañeros reporteros de la fuente policíaca o de nota roja.
¿Ayudó sobrevuelo de un avión de vigilancia de EE. UU.?
Solo la Marina y tal vez Reyes Rosas sabe cómo dieron con los autores, ¿o acaso recibieron ayuda de Estados Unidos? Puede sonar descabellado, pero medios de Veracruz informaron que los días 1 y 2 de julio pasado una aeronave de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) realizó operaciones de vigilancia desde el Aeropuerto Internacional de Veracruz como parte de labores de monitoreo sobre el Golfo de México. Se trató de un Lockheed P-3B Orion, especializado en patrullaje marítimo y detección de embarcaciones sospechosas. Llama la atención que
De Mauleón comentó que se detuvo a uno de los implicados tras una investigación que incluyó el sobrevuelo de aeronaves no tripuladas y el trabajo de expertos en inteligencia de señales.
Insisto, por lo menos es el primer caso en la que una periodista es la víctima y se ha dado con los autores y se les ha detenido, pero, eso creo, porque la investigación la realizaron autoridades federales. Muchos otros periodistas han perdido la vida en Veracruz en forma violenta pero es la hora en que la Fiscalía General del Estado no resuelve un solo caso.
Ni el Gobierno está seguro, lo hackean
En su conferencia de este lunes, la gobernadora Nahle reveló que “hace un mes o dos meses”, la Contraloría General del Estado le informó que habían hackeado su sistema informático aunque, aseguró, no se puso en algún riesgo algún tipo de información. Eso dijo, pero, ¿y si sí? Agregó que debido a ello cerraron temporalmente la plataforma para proteger la información.
Qué pensar si ni siquiera las dependencias de gobierno están seguras del robo de información. ¿Quién o quiénes fueron los autores del hackeo? ¿Qué información buscaban? ¿O información de quién o de quiénes buscaban y con qué propósitos? ¿De funcionarios (ni modos que alguien le interese información de mandos medios) de la actual administración o de gobiernos anteriores? ¿Y si sí se llevaron lo que querían y pusieron de nuevo las cosas como estaban para que no se notara anormalidad alguna?
Todos los funcionarios que presentan su declaración patrimonial anualmente y al inicio y al final de sus funciones deben estar preocupados, pues en una de esas cualquier buen día se pueden filtrar pecadillos que cargan, por ejemplo, los que aspiran a ser candidatos a diputados. Es posible. Vamos a esperar. Por ese tipo de robos o de intentos de robos es que millones se resisten a registrar sus números y nombres de sus teléfonos móviles, pues no existe ninguna seguridad de que sus datos están a salvo.


