Ante el temor de que Uber DIDI e InDrive sean legales, taxistas hablan de una estrategia de presión. ¿Por qué no pensar en mejorar sus unidades y el servicio?
Ante la posibilidad de que se legalicen las aplicaciones de transporte público en Veracruz, las agrupaciones y sindicatos de taxistas han empezado a movilizarse. De hecho ya circula una convocatoria para que las agrupaciones de taxistas acudan a Tránsito del Estado para contrarrestar esa iniciativa. Los taxistas en Veracruz, se han opuesto desde hace tiempo a la entrada de las plataformas digitales como Uber, DIDI e InDrive. Ellos hablan de una estrategia de presión, pero en ningún momento se han puesto a pensar en una estrategia de buen servicio, de unidades limpias, de cuidar que las unidades de taxi no sean usadas para delinquir o para distribuir drogas. No crean señores taxistas que nos olvidamos de las masacres que perpetraron entre ustedes por sus disputas territoriales. El reporte es de febrero de 2019: “Los hechos ocurrieron cerca de las 21:30 en la calle Francisco Villa de la colonia del mismo nombre, cuando un grupo de sujetos fuertemente armados llegó a la base que ocupa un grupo de taxista, de los llamados “caguamos” y abrió fuego en contra de los presentes”. Llama la atención el lenguaje despectivo que usan los miembros de este gremio en contra de personas que buscan conseguir un ingreso mediante estas plataformas: “Golpe para nuestras placas, totalmente la devaluación porque cualquier tonto ahora solo basta tener un coche y se ponga a trabajar”.
Ken Salazar no mintió a la presidenta sobre el secuestro del Mayo Zambada. Simplemente no le dijeron del operativo para que no fuera con el chisme a AMLO
Al gobierno de los Estados Unidos siempre le preocupó la cercanía de su embajador Ken Salazar con el presidente de México. Se sabía de las constantes reuniones entre López Obrador y Ken Salazar, tanto así que se decía que el embajador de Estados Unidos tenía derecho de picaporte en Palacio Nacional. Por lo mismo, es comprensible que un operativo para capturar al Mayo Zambada, un criminal equivalente a Osama bin Laden para el gobierno de Trump, no se podía informar a gente tan cercana al presidente que lo estaba protegiendo. Sobre Ken Salazar el periodista Raymundo Riva Palacio anota: “En varios sectores del gobierno estadounidense y el Capitolio estaban convencidos de que los únicos intereses que defendía eran los mexicanos. El trato que le dio Sheinbaum ayer, más que de indignación por los engaños de un diplomático, es el enojo contra un traidor, porque López Obrador le daba tratamiento de activo de la ‘4T’. En Palacio Nacional, de acuerdo con un funcionario que conoce los detalles, le habían dado una pequeña oficina para que en sus múltiples visitas tuviera un lugar donde hacer llamadas a través de un equipo encriptado. Salazar mintió porque Washington no le dio información; es el perfecto chivo expiatorio”. Además, a la presidenta le duele más que Estados Unidos presuma la captura como un logro del FBI, porque enterados estaban de que el gobierno de Trump estuvo implicado en el secuestro de su socio el Mayo.
Ya dejen a Pedrito Sola llegar a los 80 en paz. Por supuesto que no le va a echar veneno a los perros; capaz equivoca el frasco y les pone mayonesa McCormick
El eterno Pedrito Sola, con sus ya 79 años de pura sabiduría y sin filtro, volvió a dar de qué hablar. En una de sus clásicas participaciones en Ventaneando comentó sobre los negocios Pet Friendly, esos que dejan entrar perros como si fueran clientes VIP. Pedrito dejó ver que los animalitos a veces causan molestias y que a veces tenía ganas de “echarles veneno a los canes”. Obviamente lo dijo en broma, con ese humor negro que lo caracteriza y que ya nadie le puede quitar a este abuelito de la televisión nacional. El detalle que más risa causa, a sus 79 primaveras, Pedrito ya anda en esa etapa gloriosa en la que uno teme que, en vez de veneno, termine echándole mayonesa McCormick a los perritos. Imagínense la escena: el perro oliendo, moviendo la colita ilusionado y Pedrito gritando “¡es veneno light, carajo!”. En resumen, Pedro Sola no odia a los perros, sólo extraña cuando los restaurantes eran para humanos y no para que un perrito labrador te mire con cara de “¿me pasas la carta, socio?”. Ya dejen en paz a Pedrito, déjenlo llegar a los 80 años en paz.
Armando Ortiz Twitter: @aortiz52 @lbajopalabra


