Anomalías en la Coordinación de Lenguas Extranjeras del Instituto Tecnológico Superior de Xalapa

’21/07/2026’

Cartas a la redacción:

Quiero denunciar la situación que se vive dentro de la Coordinación de Lenguas Extranjeras del Instituto Tecnológico Superior de Xalapa, porque desde que asumió el cargo Norma Hernández Nava llegó a ser insostenible y terminó afectándome tanto en lo laboral, económico, así como en lo personal. No fue algo aislado, éramos varios los que pasábamos por lo mismo, aunque muchos no lo decían por miedo.

La verdad era muy difícil trabajar así. Nunca en mi experiencia me había pasado por una Coordinación donde el pago se retrasara; en ese tiempo fue tardío y eso solo aumentaba la incertidumbre y la desesperación, porque uno también tiene responsabilidades y cuentas que cubrir.

Lo más frustrante era que no había una comunicación directa. La coordinadora casi nunca daba la cara. A pesar de tener nuestros correos y teléfonos, evitaba el contacto y mandaba a sus administrativas a decir las cosas o a pedir pendientes. Así como algunos docentes que parecían tener un trato preferencial y una cercanía especial con ella, lo que hacía más evidente la falta de profesionalismo en la forma de manejar la coordinación.

Además, tenía maneras muy déspotas de pedir las cosas, sin tacto ni respeto, como si uno no estuviera o no supiera hacer su trabajo. Nos exigía más carga de la que correspondía, cuando nuestra función principal era estar frente a grupo y aun así, a la mera hora terminaba asignando más actividades, cambiando indicaciones o agregando pendientes sin claridad.

Muchos compañeros sentían lo mismo, pero casi nadie decía nada. Había miedo a perder el trabajo, a que hubiese represalias, a que simplemente te dejaran fuera sin carga académica sin ninguna explicación. Y eso se notaba, porque, aunque había inconformidad, la mayoría prefería guardar silencio.

En mi caso, me despidieron sin pagarme, lo cual fue un golpe muy fuerte, no solo en lo económico, sino también en lo personal. Sentí que todo el esfuerzo y compromiso no valían nada.

Aunque yo ya no estoy ahí, quise hacerlo público por mis compañeros, porque sé que muchos siguen pasando por lo mismo y no hablan por miedo. No es justo que estas situaciones sigan ocurriendo sin que nadie diga nada.

Por eso, también exijo a las autoridades correspondientes que intervengan y hagan algo al respecto. No se puede seguir permitiendo este tipo de prácticas que afectan directamente a los docentes y deterioran el ambiente laboral. Norma Hernández Nava utiliza la soberbia como su principal rasgo de carácter, asumiendo una postura de superioridad que choca con la realidad de una coordinación que se encuentra paralizada por su propia falta de pericia.

De verdad fue triste ver en lo que se había convertido ese espacio. Uno entraba a trabajar con ganas, con responsabilidad, pero esas situaciones terminaron desgastando y generando mucha angustia. Ojalá que esto cambie, porque así no se puede trabajar.