AMLO devela quien tutela al País y manda carta a Trump

’05/06/2026’

*Lo llama “manipulado” por ladrones, filibusteros y rémoras

*Todo por las indagaciones de EU contra Durazo y Américo

 

DESESPERADO POR la embestida del Gobierno de Estados Unidos a México, concretamente a ciertos Gobernadores del Movimiento de Regeneración Nacional y otros actores políticos, como Rubén Rocha Moya, mandatario con licencia de Sinaloa de quien demanda su extradición por presuntos vínculos con el narcotráfico y delincuencia organizada;  Marina del Pilar Ávila Olmeda, gobernadora de Baja California y, más recientemente, Alfonso Durazo, de Sonora, y Américo Villarreal, de Tamaulipas, ambos por presuntos vínculos con el crimen organizado, el primero, y por huachicol, el segundo, de acuerdo con Los Ángeles Times, el ex Presidente Andrés Manuel López Obrador ha decidido salir de su guarida, y en una carta muy sui géneris que, seguramente, traerá respuesta, le escribe al Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la que, sutilmente, lo llama manipulado o maniobrado por colaboradores sin escrúpulos, algo que, invariablemente no agradará al hombre más poderoso del mundo. Y es que AMLO, tras reprocharle su cambio de actitud para con el Gobierno de México, “socarronamente” atribuye la sorprendente mutación de Trump “a sus falsos amigos y consejeros internos y del exterior que lo han estado embarcando en viles y siniestras aventuras. Por lo mismo, le pide al estadounidense que rectifique; “ojalá que vuelva a gobernar como antes, con entusiasmo, de manera personal, no delegando lo fundamental, confiando en su juicio práctico y en su instinto certero, y que mande al carajo a las rémoras que lo rodean y azuzan, trátese de quien se trate, sean paleros, manipuladores, caciquillos, vividores, ladrones, polizontes, tinterillos, especuladores, filibusteros, potentados, trepadores o malvados”. En suma, “tenuemente” llama a Donald Trump un hombre sin voluntad, sin capacidad e inteligencia para Gobernar –por lo menos en este último periodo-, y que solo responde a lo que le aconsejan sus asesores, y todo por haber tocado a Durazo, quien funge como Presidente del Consejo Nacional de MoReNa.

 

 

 

PORQUE LA gota que derramó el vaso de López Obrador fue el anuncio de que el gobierno de Estados Unidos investiga a los gobernadores Alfonso Durazo, de Sonora, y Américo Villarreal, de Tamaulipas. Y es que de acuerdo con el diario Los Angeles Times, a ambos se les revocó la visa en medio de investigaciones penales, algo que ellos niegan, y podrían tener razón, ya que se encuentran bajo un programa conocido como libertad condicional por beneficio público significativo, que permite a personas no ciudadanas testificar ante un gran jurado para mitigar las consecuencias de cargos reales o pendientes en su contra o en contra de terceros. En ese sentido, la investigación de Los Angeles Times y Puente News Collaborative, advierte que la acción contra los gobernadores en funciones, amenaza con debilitar a Morena, partido gobernante de México, y tensar aún más la relación entre ambos países. Pero Durazo viaja a Estados Unidos con regularidad para recibir tratamiento especializado por una afección médica, gracias al programa de libertad condicional en el que se encuentra y que, detalla el medio de comunicación, suele reservarse para personas que cooperan con las autoridades. No hay que olvidar que Durazo está catalogado como campeón de la ingratitud, pues lo mismo estuvo con Luis Donaldo Colosio, Vicente Fox y ahora AMLO y MoReNa. En el caso de Américo Villarreal, actual mandatario estatal, también contaría con ese permiso especial y “cuando cruza a Estados Unidos frecuentemente es escoltado por oficiales estadunidenses”, según la investigación de los reporteros Steve Fisher y Kate Linthicum.

 

 

 

PERO AMLO, acelerado y “patriota” como suele ser, se lanzó como el borras, precisamente el día en que el secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Markwayne Mullin, reconocía ante la Cámara de Representantes que el gobierno de México, liderado por la presidenta Claudia Sheinbaum, está siendo “muy cooperativo” y que el país está haciendo un gran trabajo en materia de seguridad. López Obrador, sin enterarse acaso del reconocimiento, escribió en su carta a Trump: “No me extraña que en la embestida del gobierno de Estados Unidos contra el de México se utilicen las prácticas intervencionistas y nada escrupulosas de siempre, ahora con el pretexto del combate a la migración y al narcoterrorismo. Es claro que estos ataques no son motivados, como bien lo dijo nuestra presidenta Sheinbaum el pasado domingo, por un interés genuino de resolver el grave problema que lamentablemente sufren los estadounidenses por la prolongada pandemia de adicción al consumo de drogas; no, se trata de un asunto de carácter político y electoral”, y agrega: “Para ser más claros: algunos funcionarios de Estados Unidos están tramando debilitar a Morena y fortalecer a la oposición de derecha en México con la idea de volver a disponer de un gobierno entreguista, corrupto, mafioso y cruel y, por lo mismo, vulnerable, subordinado y fiel a sus designios intervencionistas. Además, confían en que podrán

engañar de nuevo a muchos ciudadanos estadounidenses con la táctica propagandística hitleriana de repetir y repetir mentiras, con miras a las próximas elecciones de noviembre, para seguir culpando a México de todos y cada uno de sus males. Aunque reitero, nada de ello es novedoso y la prepotencia siempre suele ser predecible, sobre

todo en épocas de decadencia”.

 

 

 

POR ESO, de que habrá respuesta de Trump, la habrá, pues en la misiva, AMLO se describe como el gran asesor del estadounidense en su primera gestión, pues en uno de los párrafos describe que, “al final de su mandato eran tan buenas las relaciones y había tanta confianza en nuestro gobierno que, cuando elementos de la DEA y del Departamento de Justicia, en venganza contra el Ejército Mexicano (ahora resulta que fue una venganza y no una investigación judicial estadounidense), fabricaron un expediente en contra del general Salvador Cienfuegos, secretario de la Defensa durante el gobierno del presidente Peña, y lo detuvieron en Estados Unidos, solicité al

presidente Trump que nos permitiera revisar las pruebas, porque dudábamos de la autenticidad de las mismas, a lo cual accedió, ordenando que se radicara el caso en México; aquí, en efecto, se demostró que se trataba de una represalia política fraguada para someter a una institución fundamental del Estado mexicano que, según la mentalidad y los intereses de los funcionarios de Washington y de la embajada estadounidense, debía alinearse a ellos, como lo habían logrado con la Secretaría de Marina en el sexenio de Calderón (ahora resulta). Más aun, insiste AMLO, en una ocasión me consultó si era conveniente calificar a los narcotraficantes de terroristas; le dije que no debía cometerse ese garrafal error y al día siguiente dio a conocer que había tomado en cuenta mi opinión y que no firmaría ningún ordenamiento legal en ese sentido. Tengo presente que le advertí lo que ocurriría y que, ahora, luego de que lo hicieron cambiar de parecer, lamentablemente está sucediendo, no sólo en México, sino también en otras partes del mundo: que con el simple señalamiento de narcoterrorista o de representar una supuesta amenaza para la seguridad de Estados Unidos, se cuenta con licencia para secuestrar, cazar y ajusticiar de manera extraterritorial a cualquier persona sin pruebas, juicio o sentencia alguna. Es como la “ley fuga” o el “mátalos en caliente”, la más abominable violación a los derechos humanos. En fin, la carta del protagonista AMLO, se da tras apadrinar a su hijo, Andrés Manuel López Beltrán como candidato de facto a una diputación Federal por Tabasco, cuando su descendiente ha sido señalado, también, de cometer negocios turbios que lo mantendrían en la mira de Estados Unidos. La carta solo demuestra que a Claudia Sheinbaum la está chamaqueando Trump. A ver que pasa. OPINA [email protected]