Ahora en la Dirección de Alumbrado Público de Xalapa realizan abusos laborales, acoso y conductas autoritarias

’18/07/2026’

A LA OPINIÓN PÚBLICA

Las mujeres que laboramos en la Dirección de Alumbrado Público del Honorable Ayuntamiento de Xalapa, por medio del presente escrito, hacemos del conocimiento del Honorable Cabildo y de la opinión pública una situación profundamente preocupante que afecta no solo nuestro desempeño laboral, sino también nuestros derechos fundamentales como mujeres trabajadoras y servidoras públicas.

Desde la llegada del Director de Alumbrado Público, Ing. Semei Conde Olivares, al inicio de la actual administración encabezada por la Dra. Daniela Ceballos Griego, lejos de construirse un ambiente de colaboración, respeto e institucionalidad, se ha generado un entorno caracterizado por el hostigamiento, el trato indigno, la intimidación y diversas conductas que constituyen violencia laboral, principalmente dirigida hacia las mujeres de esta Dirección.

Como trabajadoras del servicio público, tenemos derecho a desempeñar nuestras funciones en un entorno donde se garantice nuestra dignidad humana, integridad emocional, igualdad de trato y una vida laboral libre de violencia y discriminación, sin embargo, estos derechos han sido vulnerados de manera constante mediante conductas que reflejan abuso de autoridad y una preocupante falta de respeto hacia nuestro trabajo y nuestra condición como mujeres. Entre los hechos que denunciamos se encuentran:

• Maltrato verbal y trato humillante hacia compañeras, incluyendo gritos, descalificaciones y expresiones agresivas que generan miedo, ansiedad y un ambiente laboral hostil.

• Acoso laboral y presión institucional, al utilizar cambios arbitrarios de funciones o la amenaza de poner al personal a disposición de Recursos Humanos como mecanismo de castigo, intimidación o represalia hacia quienes no son de su agrado o manifiestan desacuerdo.

• Conductas autoritarias y de aislamiento, manteniendo una relación distante, cerrada y poco accesible con el personal, obstaculizando el diálogo y fomentando una cultura de temor.

• Desvalorización constante del trabajo de las colaboradoras, ignorando propuestas, minimizando capacidades y desestimando años de experiencia profesional dentro de la Dirección.

• Comentarios ofensivos con connotaciones de género, como el realizado durante el Simulacro Nacional 2026, cuando expresó que “las mujeres de la Dirección lo tenían que sacar cargando”, comentario que no solo resulta inapropiado, sino que reproduce estereotipos y prácticas de menosprecio hacia las mujeres trabajadoras.

Estas acciones no son hechos aislados ni simples diferencias laborales; constituyen formas de violencia institucional y acoso laboral que vulneran derechos fundamentales protegidos por nuestra Constitución, por la legislación laboral vigente y por los principios de igualdad y no discriminación que deben regir todo servicio público.

Resulta especialmente grave que estas conductas contravengan directamente lo establecido en el Artículo 7 del Código de Conducta de las Personas Servidoras Públicas del Honorable Ayuntamiento Constitucional de Xalapa, Veracruz, el cual obliga a toda persona servidora pública a actuar con respeto, legalidad, imparcialidad, profesionalismo y perspectiva humanista.

El derecho de las mujeres a trabajar en un entorno libre de violencia no es una concesión; es una garantía fundamental, NINGUNA TRABAJADORA DEBE SER SOMETIDA A HUMILLACIONES, INTIMIDACIÓN O ABUSO DE PODER COMO PARTE DE SU JORNADA LABORAL.

Lamentablemente, muchas compañeras y compañeros temen denunciar formalmente por posibles represalias, debido a que el propio Director afirma contar con cercanía y respaldo directo de la Alcaldesa y del Director de Obras Públicas, insinuando que dicha relación le garantiza impunidad y que “no lo pueden remover”, ya que existen compromisos económicos, familiares y políticos que los unen.

Por ello, exigimos que las autoridades competentes investiguen de manera seria, imparcial y urgente estos hechos; que se garantice protección a quienes han sido afectadas; y que se tomen las medidas necesarias para restablecer un ambiente laboral digno, seguro y respetuoso.

DEFENDER LOS DERECHOS DE LAS MUJERES TRABAJADORAS TAMBIÉN ES DEFENDER LA INTEGRIDAD DEL SERVICIO PÚBLICO. UN GOBIERNO QUE SE DICE HUMANISTA DEBE COMENZAR POR GARANTIZAR QUE NINGUNA MUJER DENTRO DE SU ESTRUCTURA INSTITUCIONAL SEA OBJETO DE ACOSO, VIOLENCIA O ABUSO DE AUTORIDAD.