Tierra de Babel Por: Jorge Arturo Rodríguez/El conformismo si no mata…

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A mí qué me importa que la cantante Taylor Swift haya ganado el juicio contra el locutor David Mueller por haberle manoseado el trasero ¡en el 2013!, quien ahora abonará la compensación simbólica de ¡un dólar! Digo a mí qué me importa.

Mientras me masturbo las narices, oigo que un compañero me dice que ya no escriba chingadera y media y siempre negativamente, “no todo está tirado al traste”. Sigo masturbándome las narices y le digo: “Todo está tirado, nos están tirando, arrojando a la mierda…” Mi compañero me mira, se le salen los pómulos y las orejas, encabronado que está: “No manches, en serio, no todo está de la chingada”. Me largo a otro lado, donde no escuche “miopeses” (“Yo me voy a otra parte./ Y me llevo mi mano, que tanto escribe y habla”, versificó Jaime Sabines).

Llevo mi trasero a otra parte y leo que “el 1% más acaudalado de la población mexicana posee la tercera parte de la riqueza nacional y el 10%, las dos terceras partes de los activos totales, según se desprende de un estudio elaborado por el profesor del ITAM Miguel del Castillo para la CEPAL”. Ahí nomás.

Del Castillo insiste: “…un país con mucha riqueza natural; tiene minerales y petróleo, una extensa costa, recursos hídricos (principalmente en el sureste), bosques y suficiente superficie agrícola para alimentar a sus habitantes”. Pero la situación actual es bien diferente: uno de cada cinco mexicanos pasa hambre; el salario mínimo diario (80 pesos o 4,5 dólares) no es suficiente para alimentar a una familia y más de la mitad de la población no ingresa lo suficiente para comer correctamente y acometer los gastos básicos de salud, educación, vestido, vivienda y transporte”. (elpais.com,14-08-17). Harto sabido: puritita defecación. ¿De dónde sacar algo positivo? “Bueno, chico, al menos estamos vivos”, me dice otro compañero un tanto burlón. El conformismo si no mata, apendeja y por ese camino la mayoría permanece jodida.

Alguien más me comentó que debería dar un giro a mis comentarios que escribo e ir al grano, no darle tantos rodeos a lo que realmente quiero decir, y la verdad mientras me exploro el culo, me encuentro un grano y pido a Dios no sean almorranas o eso que llaman hemorroides –¿es lo mismo? Carajos, exclamo, y voy echarme a otro puesto, ahí donde pueda posar mis asentaderas y estar a gusto y contento… ya lo adivinan… Entonces de inmediato me asusto y me digo, cabrón, no me vayan a “coger” como al Tigre de Santa Julia, joder, en estos tiempos violentos y yo tan santito. Aun así, por ser temporada vacacional, aunque a mí no me las han dado (las vacaciones), decido leer las greguerías de Ramón Gómez de la Serna:

*Hay tanta gente alrededor de la jaula de los monos que parece que dan conferencias.

*No se deben dejar las tijeras abiertas porque así podrán cortar el hilo del destino.

*Si sigue así la criminalidad de menores habrá que construir un sillín electrocutarte a semejanza del que hay en las peluquerías para los niños.

*A los presos los visten con pijamas a rayas para ver si vestidos de rejas no se escapan.

*El capitalista es un señor que al hablar con vosotros se queda con vuestras cerillas.

*Cuando anuncian por el altavoz que se ha perdido un niño, siempre pienso que ese niño soy yo.

*Todos hemos tenido cara de payasos al enjabonarnos la cara.

 

Luego les comparto más greguerías, es completamente mejor que escuchar las chingaderas de los políticos.

 

De cinismo y anexas

 

Por cierto, ¿han dejado que les vean el trasero para que les adivinen el futuro? Claro que han dejado que se las vean pero no precisamente para eso. Pos dicen las malas lenguas y videntes que es posible.

Encontré lo siguiente en mi posición de Tigre de Santa Julia (perdonen castos lectores): “Según declaraciones de Jacqueline Stallone, reconocida astróloga, madre de Sylvester Stallone y aficionada a leer traseros, el lado derecho del glúteo representa el hemisferio cerebral izquierdo y permite predecir el futuro, mientras que el lado izquierdo representa el hemisferio cerebral derecho y muestra el pasado de las personas.

“Por otra parte, Ulf Buck, seguidor de la rumpología, compartió una guía que explica cómo es la gente, dependiendo de la forma de su trasero: Las líneas que se extienden hacia adentro de las nalgas representan éxito, carrera y capacidad artística. Un trasero con forma de manzana indica a alguien que es carismático, dinámico, muy confidente y a menudo creativo. En cambio un trasero en forma de pera sugiere a alguien con mucha firmeza, paciente y con los pies en la tierra, dijo”. (vanguadia.com.mx, 2015).

Tendré que tomar un curso intensivo de rumpología. Creo que me equivoqué de carrera y destino.