Política Ficción Por: Jorge Marín Barragán/Carta a Edgar Hernández, gran premio nacional de periodismo

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Me dirijo con respeto al prestigiado periodista, como todo mortal, admirado, temido y hasta rechazado a veces, nadie es monedita de oro. Leí con atención su última entrega de su muy leída columna en relación a la probable llegada del ex gobernador Fidel Herrera Beltrán a Veracruz, anticipando que como todo veracruzano, me agradaría que se aclaren los señalamientos de unos y otros, así como el uso y destino de los recursos públicos.

Bienvenido significa manifestación de agrado que se comunica a alguien por su llegada, en ese sentido, los simpatizantes de Fidel expresaron ese agrado de formas variadas y les impacto positivamente. Sus detractores también aprovecharon su llegada para dar rienda suelta a sus reclamos y resentimientos, con adjetivos de toda índole. Otros más lo vieron como la oportunidad para hacerse notar con él o con sus adversarios, lo que resulte primero y más atractivo.

Fidel, Fidel, que tiene Fidel… que los veracruzanos quieren con él.

Describe usted muy bien el motivo de tanto alboroto, las inacabadas venganzas de Yunes Linares, pues el regreso de Fidel no debería, efectivamente, concitar a descalificaciones o aplausos sino a situaciones estrictamente legales, sin embargo, derivada de la falta de resultados, la intensa campaña mediática para publicitar como salvador al gobernador en turno eso ha propiciado, la figura de Herrera Beltrán a significado en la carrera de Yunes su mejor capital político y ahora es su mejor distractor, después será su mejor pretexto, como dice usted “tiempo al tiempo”, para nada es un asunto de justicia o transparencia, sino de descalificaciones con sentido electoral, pues el sustento de estas implicaría castigar a sus correligionarios que en el congreso aplaudieron todas sus medidas.

Por supuesto Fidel Herrera no fue un mal gobernador, así como los errores no pueden ocultarse eternamente, las buenas obras permanecen, la capital del estado se transformó y se vio beneficiada durante ese sexenio con una inversión sin precedente, en materia de agua potable, drenaje, alcantarillado y los puentes edificados para agilizar el tráfico vehicular, entre ellos el más largo del estado con una longitud de más de un kilómetro, construido sobre plaza Crystal, esfuerzo que se vio coronado con la magna obra que representó el libramiento de Xalapa, infraestructura reclamada por muchos años por sus habitantes, esto como ejemplo, en todo lo largo y ancho del estado existen evidencias como estas, enumerarlas sería muy extenso, más bien, enfrento una situación adversa al tener que lidiar con un Presidente de partido distinto al suyo, que tenía entre sus aliados a su eterno adversario, que aconsejaba se estrangularan las finanzas del estado y se negara toda ayuda pues tenían desde entonces la mira puesta en Veracruz, la historia tiene un mar de fondo.

Tomar como bandera la inseguridad es una irresponsabilidad, pero es infame usar supuestos como imputaciones para agraviar a un adversario, todo señalamiento sobre ese tema no resiste el rigor de hechos concretos, como el que tuvieron en sus manos las instituciones de seguridad y procuración de justicia y, que de ser ciertas las presuntas vinculaciones con la delincuencia y que hasta la fecha siguen argumentando, deberían primero de explicar porque razón no actuaron en su momento, más aún, si en verdad tenían tanta certeza, que expliquen con puntualidad porque razón firmaron convenios en materia de seguridad pública con el aludido, todo esto publicado en el Diario Oficial de la Federación.

Sobre la generación que estuvo en la administración los últimos 12 años, debemos recordar que nadie es responsable de la conducta de otro, los delitos los comete un individuo en particular y este debe responder por sus actos, ni siquiera un familiar por otro, un padre por un hijo o viceversa pueden padecer condena ajena aunque así lo quisieran.

Fidel, Fidel, que tiene Fidel… que los veracruzanos quieren con él.

El presupuesto que ejerce el ejecutivo del estado, sus obras, sus acciones, así como los empréstitos o mecanismos de deuda están contenidas en la cuenta pública, donde se encuentra registrado el origen, uso y destino de los recursos públicos. El contenido de la cuenta pública es auditada, compulsada y verificada por instancias de fiscalización, tanto locales como federales, sus resultados son presentados ante la legislatura del estado en donde deben los diputados revisar, observar e inconformarse, dando su punto de vista en la máxima tribuna de la representación social, en su caso oponerse a su veredicto y votar en contra y/o votar en sentido aprobatorio como señal de conformidad, otra postura es la de abstención la más ladina e irresponsable de todas.

Todas las cuentas públicas de la administración de Fidel Herrera Beltrán, fueron auditadas con saldo favorable y votadas a satisfacción, por todas las fuerzas políticas representadas en la cámara de diputados de Veracruz, contando con votos a favor de sus más duros y férreos adversarios del panismo y la oposición, que hoy cuestionan y señalan supuestas irregularidades, postura que comparada con la evidencia legal, resulta falsa.

Fidel, Fidel, que tiene Fidel… que los veracruzanos quieren con él.

El gobierno de Fidel Herrera, con aprobación del congreso, aporto para el Túnel Sumergido de Coatzacoalcos 275 millones de pesos y recibió los puentes 1 y 2 de Coatzacoalcos, que entregó el gobierno federal para el fideicomiso como fuente de pago. Un dato muy importante es que el fideicomiso encargado de administrar los recursos para su aplicación en esa obra, era dirigido por Emilio Baños Urquijo, quien estaba muy vinculado con el panismo del más alto nivel en lo político, social y familiar, ex suegro de Cesar Nava Vázquez, quien fue diputado federal y secretario particular del Presidente Felipe Calderón y esposo de Cecilia Romero Castillo, ex Senadora de la República, ex titular del Instituto Nacional de Migración y fue la primera mujer en ser presidenta nacional del PAN. Este dato no es menor para nada, dada la serie de dudas al respecto, este hecho sería un obstáculo insalvable en caso de intentar algún presunto desvío.

En el caso del escándalo mediático, que ocasiono la declaración del gobierno de Veracruz sobre medicinas falsas suministradas a enfermos con cáncer, el Secretario de Salud Federal, Dr. José Narro Robles,  ha declarado que no existen evidencias de ese hecho y que sería irresponsable afirmar cosas sin fundamento, cuando no existe una sola víctima.

Sobre el tema de los desaparecidos, es una lamentable realidad la inseguridad en todo el país, cuando fue gobernado por el PAN y ahora que está de regreso el PRI, lo mismo ocurre en Veracruz, pues hasta el día de hoy sigue habiendo mucha inseguridad, homicidios y desapariciones, es un tema que no se debe politizar, este fenómeno social tiene en la corrupción y desigualdad su principal causa, esto es lo que se debe combatir con puntualidad, fortaleciendo el estado de derecho y las instituciones, no es un tema exclusivo de una entidad o personaje.

Los estragos causados por Javier Duarte están a la vista, se sienten y se resienten, este personaje tendrá que responder a todo señalamiento y asumir las consecuencias, efectivamente la oportunidad de ser funcionario público se la dio Fidel Herrera, pero eso no lo hace responsable, como no puede ser responsable una institución de un mal servidor público, se equivocó el PRI y Fidel, tal y como se equivocaron más de un millón de veracruzanos que creyeron en él y sus propuestas, fallo vilmente y tendrá que ser juzgado.

Fidel, Fidel, que tiene Fidel… que los veracruzanos quieren con él.

En la política mexicana se aplica la clásica expresión de “muerto el rey, viva el rey”, consiste en darle duro y tupido al que se va para ganar el afecto del que llega, a veces con razón y otras con la sinrazón del interés propio, los moches y dadivas son un fuerte incentivo. Todo señalamiento no sustentado es una calumnia y produce efectos irreparables, como lo es poner de penitencia a alguien para alcanzar el perdón,  volver a emplumar a una gallina que previamente haya desplumado y sus plumas tiradas al viento. No es posible que ayer las primeras planas, columnas de opinión y noticias nos dijeran que Fidel Herrera Beltrán era un buen gobernante, solidario, dinámico e incansable y hoy nos aseguren lo contrario, no puede ser equivocación cuando todos lo decían y todos le aprobaban, a la fecha aún no han probado lo contrario, aunque de ser cierto tendrían que autoflagelarse.

Fidel, Fidel, que tiene Fidel… que los veracruzanos quieren con él.

El retorno de Fidel cimbró a Veracruz, como sea, así fue, hoy se sigue hablando de él, en cada esquina y café, ni se diga en las oficinas gubernamentales, por que ciertamente sobrados son quienes se identifican con el ex gobernador y esperan saque la cara por sus correligionarios, ya que hasta la fecha no hay uno que haya confrontado las voces que les condenan con el mismo rasero que a Duarte, electoralmente es de todos conocido que es un experto y tienen la esperanza que con alguna estrategia de esas que para eso se pinta solo, puedan obtener victorias importantes en estos momentos que todos los dan por derrotados, no en balde personalmente en la arena electoral no le han ganado una.

Lo legal se debe dirimir ante las instancias legales, lo político en el seno de y entre los partidos y los resultados exigidos y vigilados por los ciudadanos. Sus pleitos y todo ese espectáculo con que entretienen al respetable es lo de menos, Veracruz es de todos y el circo electoral es de ellos.

Estamos desde hace mucho en un escenario de descalificación sistemática, donde el escandalo eclipsa lo importante y la nada suple a la sustancia, como bien dice, esta lucha fratricida (porque es entre priistas) no tiene vencedores ni vencidos, pero si perjudica la estabilidad de todos.

Estaremos ciertamente en medio de una guerra sin cuartel cuyo interés es estrictamente electoral y a quien más le conviene es al gobierno de Veracruz, así evitan rendir cuentas sobre los resultados que prometieron y pueden, lanzando culpas, tener su mejor pretexto a su incapacidad.

Fidel, Fidel, que tiene Fidel… que los veracruzanos quieren con él.

Fidel tiene una vasta carrera política, una trayectoria sin par, surgido de una situación difícil, en medio de grandes carencias logró construir una de las carreras políticas más exitosas, servidor público en los tres niveles de gobierno, diputado en 4 ocasiones y Senador de la República por elección directa antes de llegar a ser gobernador, convertido así en el político más votado en las urnas, nunca plurinominal. Para concluir su preparación primaria partió de su lugar de origen de muy pequeño y con trabajos muy modestos no solo logró terminar con éxito una carrera, estudios de postgrado, aprender 3 idiomas y comprender algunos dialectos que aún se hablan en México, sino además contribuyó con el gasto familiar, vivió en carne propia la arrogancia gubernamental que lo marcó y despertó en su interior el espíritu de la solidaridad, sentimiento que le acompañó en el desempeño de la función pública y que lo convirtió en un hombre cercano a la gente. Identificado plenamente con el pueblo raso, le han recibido bien, el que tuvo la oportunidad de convivir directamente con Fidel gobernador, el que extendió la mano y estrecho su solidaria diestra, el que hablo y fue escuchado, el necesitado que recibió el aliento sincero de su gobernante, hombres, mujeres, niños, ancianos, el pueblo que le quiere y con quien siempre convivió y convive sin guardianes, barreras y obstáculos insalvables, el pueblo que le cuida y acoge con sinceridad porque representa el esfuerzo y dedicación de uno de los suyos, porque cada triunfo suyo es de ellos y cada agravio recibido es contra ellos, eso es lo que tiene Fidel.

 

JORGE MARIN BARRAGAN       Orizaba, Ver. A 30 de enero de 2017.