Política Ficción Por: Jorge Marín Barragán/ Escenario electoral de Veracruz.

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El presente análisis es realizado con los datos e información que puede tener a su alcance cualquier ciudadano:

Partimos de los resultados obtenidos en el proceso sucesorio del gobierno del estado de Veracruz, cuyo titular era el penosamente celebre Javier Duarte de Ochoa. Con un discurso agresivo, prometiendo solucionar problemas sensibles para la sociedad y el incumplimiento de obligaciones del gobierno estatal, Miguel Ángel Yunes Linares aprovecho el enojo popular y se ofreció como la solución, pero también como la opción idónea para que el pueblo tomara venganza contra el gobernador Duarte, aunque el tema más explotado en su favor fue la inseguridad, flagelo social que prometió disminuir sustancialmente en un periodo de seis meses. Con esa retórica el candidato de la coalición PAN/PRD obtuvo el triunfo de la contienda con 1 millón 054 mil 733 votos.

Con un descomunal desprestigio de la administración de Duarte de Ochoa por el adeudo millonario a proveedores y contratistas, las empresas fantasma, el incumplimiento del depósito de las participaciones federales correspondientes a los municipios, la falta de pago a trabajadores y pensionados del estado, el adeudo con la Universidad Veracruzana y la inseguridad creciente, la coalición PRI/PVEM/PANAL y dos partidos estatales que postularon a Héctor Yunes Landa, hicieron frente al proceso electoral 2016, cargando semejante lastre fueron segundo lugar de la elección donde obtuvieron 928 mil 249 sufragios.

MORENA en su primera aparición como partido político en una contienda estatal, con Cuitláhuac García Jiménez, obtuvo 809 mil 626 votos, ubicándose en el tercer lugar con un candidato completamente desconocido hasta antes de las elecciones federales de 2015, donde participó por la diputación federal del distrito de Xalapa y que obtuvo el triunfo, no por sus méritos sino por la popularidad de López Obrador.

Posterior al proceso sucesorio en Veracruz donde el PRI perdió por primera vez el gobierno estatal, es importante observar los resultados del año siguiente de las elecciones municipales 2017, y las circunstancias prevalecientes entorno al actual gobierno después de un desgastante año de gestión, que pudieran influir en el ánimo de los votantes y que se exponen a continuación:

En las elecciones municipales la coalición del PRI/PVEM obtuvo 709 mil 217 votos y el PANAL 209 mil 026, juntos suman 918 mil 243 sufragios potenciales; la alianza PAN/PRD suma 1 millón 50 mil 213 votos. Estas dos coaliciones que muy probablemente se vuelvan a constituir para este proceso sucesorio 2018, tienen una diferencia entre sí de 131 mil 970 votos.

Si consideramos que junto a sus aliados, el PRI en su peor momento, por lo que le significa el estigma de Javier Duarte, lograron una votación no muy lejana a la alianza del PAN que le ganó el gobierno del estado, no se puede considerar que la elección venidera vaya a ser un día de campo y puedan mantener el gobierno, por el contrario existen una serie de consideraciones que pudieran complicarles el escenario si no actúan para subsanar las molestias de las medidas tomadas, tales como el numeroso despido de burócratas; la regularización de más de 100 mil concesionarios de taxis; la lejana relación con los medios de comunicación; la falta de solución adecuada al pago de acreedores y en general la sensación de falta de resultados, particularmente en temas muy complicados como lo es la inseguridad. En esta ocasión el tema de Javier Duarte ya se encuentra muy desgastado y el efecto cada vez será menor, por otra parte, una vez superada la traumática derrota, el PRI intentará, con toda su experiencia y métodos conocidos, hacer alianzas y acuerdos para recuperar lo perdido.

MORENA en relación al proceso pasado perdió 250 mil votos aproximados, los que probablemente recuperaría como resultado de su alianza con el PT y el PES, si logran contener los desacuerdos de sus bases de apoyo por esa incorporación de último momento. Cuitláhuac García repetiría como candidato, aunque su candidatura es muy débil, en esta ocasión se vería apuntalado por una buena fórmula al Senado, Rocío Nalhe y Ricardo Ahued, pero sin duda el resultado dependería del éxito de López Obrador que sigue siendo su capital electoral más importante.

Otro detalle que no debe pasar desapercibido es el activismo de los Senadores veracruzanos que aspiran a la candidatura de la alianza del PRI, Héctor Yunes Landa, pero particularmente José Yunes Zorrilla, que ha estado muy activo acompañando a alcaldes electos de diferentes partidos a las dependencias federales, para gestionar la inclusión de proyectos y solicitudes diversas, siendo la Secretaría de Hacienda, en tiempos de José Antonio Meade, de las más visitadas y donde tenía amplio derecho de picaporte, algo que tal vez no genere un compromiso puntual pero si pueda establecer una vinculación sugerente.

En este escenario, Movimiento Ciudadano, de mantener su caudal de votos de las elecciones municipales (221 mil 583), se vuelve no solo interesante, sino que puede ser el factor determinante en la próxima sucesión de Veracruz.

JORGE MARÍN BARRAGÁN         Orizaba, Ver. A 15 de diciembre de 2017.