Política Ficción Por: Jorge Marín Barragán/Traición en el PAN

579

Grave el desplazamiento que padece el panismo veracruzano, en el pecado llevan la penitencia, no valoraron en su justa dimensión los desencuentros con antiguos aliados del pasado que les alertaban sobre su candidato hoy gobernador Miguel Ángel Yunes,  no se dieron cuenta de que no es un hombre de instituciones sino de intereses de grupo, es militante de su propio proyecto no de un partido, los hechos hablan más que mil palabras.

La zona centro del estado está siendo testigo de traiciones e injusticias inconcebibles, quienes cargaron a cuestas el estandarte de Acción Nacional no solo durante una difícil campaña sino una dura temporada como opositores, se verán excluidos de toda posibilidad de participación y les será arrancada, si también lo permiten, su dignidad. Por la fuerza eso ocurrirá con una inmensa mayoría, otros más harán gala de oportunismo vil y bajo el signo de pesos y cargos menores aceptaran toda decisión.

Tal vez si al panismo le fueran presentadas candidaturas ciudadanas pudiera entenderse, pero eso no sucedió, se les hace a un lado por parte de las estructuras que apuntalaron a Javier Duarte, el villano favorito de Yunes, como él les llamo miles de veces “sus cómplices”, como en el caso de Panuco donde Ricardo García Guzmán, como ex contralor del gobierno Duartista, ha pasado de tapadera a candidato de la alianza PAN – PRD. Argumentos para rebatir este hecho habrá muchos, sin embargo ninguno tendrá validez porque serán a destiempo, durante el sexenio de Duarte comieron juntos, convivieron, posaron para las fotografías y aceptaron su administración sin la menor objeción, decir algo contrario en este momento sólo será justificar su omisión.

Yunes no ha cimbrado a México, pero las estructuras leales del panismo que sufrieron los peores agravios del Duartismo, fueron cimbradas  cuando se anunciaron las precandidaturas de la zona centro y particularmente la de Orizaba con Hugo Chaín Malully, correrá tinta a favor y en contra de este ex presidente pero no es el caso, lo imperdonable es ignorar los méritos y las lealtades de quienes con toda justicia aspiran a un cargo de elección popular y se la jugaron con Yunes exponiendo todo, no en la clandestinidad de un acuerdo ominoso sino de frente y con la cara en alto. Por esa misma razón no es congruente, que aprovechando un espacio en la convocatoria del PAN para los ciudadanos sin militancia partidista, este ex presidente, que dicho sea de paso se queja del PRI de no escuchar, de imponer y donde no lo quisieron más, pretenda propiciar esa misma situación y ocupar un lugar que pertenece a quienes llevan mucho tiempo de participación leal y valiente, no es oportuno, ni bien visto y mucho menos meritorio.

Esta circunstancia que no es menor deberá ser el mejor contrapeso a los probables acuerdos que pudiera establecer el presidente del comité municipal panista, Francisco Briseño Cortez, a quien ya ubican como el artificie negociador de esta postulación, deberá explicar a la militancia panista bajo qué términos se han dado los encuentros para procesar esta candidatura, pero además, lo más importante, entender que no se trata de hacer de Orizaba un negocio de un solo grupo en donde por supuesto no aceptan socios sino empleados, como podría ser su caso si acepta esa negociación. Si debe haber alguien comprometido con la militancia es precisamente él, quien gracias a este partido ha gozado de diferentes cargos públicos y no solo él sino su familia que ya obtuvo cargos edilicios y actualmente tienen bajo su cargo la jurisdicción sanitaria de Córdoba.

Podemos llenar de adjetivos negativos y toda clase de improperios este texto para describir en su justa dimensión este hecho pero no tendría sentido, una sola palabra define el sentimiento del panismo veracruzano “traición”, una acción con el sello de la casa.

El panismo debe lamentar su equivocación y saben que si aceptan esto nunca más tendrán partido sino franquicia de intereses y acuerdos, benéficos para unos y no para Veracruz.

 

JORGE MARIN BARRAGAN           Orizaba, Ver. A 4 de marzo de 2017.